“Me quedé dormido, se lo juro”

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Juan Carlos Romero tienen 63 años, vino hace tres meses desde La Pampa a visitar a su hijo, encontró trabajo y se quedó. Es el sereno del matadero, donde se robaron los lechones en la madrugada de ayer. “Me rendí. Esta sentado en la silla y de repente me quedé dormido, pero fueron solo 10 minutos, se lo juro”, contó no pudieron contener la angustia que le provocó el robo. Su casilla está ubicada a unos 15 metros de la puerta por donde ingresaron los delincuentes. Romero contó que escuchó cuando se fueron el encargado y la empleada administrativa alrededor de las 4.30. “Después era todo silencio. Yo apagué la luz grande, me quedé con una sola luz que alumbra poco y puse la radio muy bajita por las dudas. Pero no escuche nada”, agregó el hombre. El predio del matadero se ilumina con algunas farolas del alumbrado público y con luminarias que están colocadas en los laterales del edificio, que actualmente está siendo ampliado. “No entiendo cómo paso y cómo no me di cuenta. Lamento muchísimo la pérdida de los productores y me siento responsable por lo que pasó, pero la verdad es que me quedó profundamente dormido”. comentó. “Este es un lugar donde nunca pasa nada, jamás me hubiera imaginado que iban a entrar a robar”, insistió Juan.


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