Detrás de escena: Bienestar no es sentirse bien, es vivir alineada

Sentirse agotado no siempre significa trabajar demasiado. Especialistas advierten que, en muchos casos, el verdadero desgaste aparece cuando se vive siguiendo expectativas ajenas y no los propios deseos.

Redacción

Por Fabiana Mejalelaty economista (UdeSA), MBA (University of Chicago)

Hay un tipo de cansancio que no se explica por el exceso de trabajo. Aparece en personas que, vistas desde afuera, parecen tener todo resuelto: una carrera consolidada, una vida ordenada y ningún conflicto evidente. Y, aun así, algo se siente ajeno. No es agotamiento físico. Es otra cosa.

Más que funcionar


Se puede cumplir con cada responsabilidad, llegar a cada reunión, sostener cada vínculo y, al mismo tiempo, sentir que la vida que se está viviendo se parece más a una lista de obligaciones cumplidas que a una elección propia.

Funcionar es compatible con el desgaste. El problema no siempre es hacer demasiado. A veces, es hacer cosas que no tienen nada que ver con uno mismo.

Vivir desde guiones heredados


Buena parte de las decisiones adultas no se toman desde un deseo propio, sino desde un mandato que nunca se cuestionó: lo que la familia consideró correcto, lo que el éxito social espera a determinada edad o lo que ya se invirtió y parece imposible abandonar.

Son guiones razonables, pero rara vez se revisan. Y cuando se sostiene durante demasiado tiempo una vida que no conversa con lo que realmente se valora, el bienestar se vuelve difícil de alcanzar, aunque puertas afuera todo parezca funcionar.

Conocerse primero


Acá aparece una distinción importante: conocerse no es un ejercicio introspectivo aislado de la vida práctica. Es la condición previa para tomar mejores decisiones.

Sin esa revisión de lo que realmente se valora, de lo que ya no resuena y de los talentos que quedaron en segundo plano, cualquier cambio externo termina siendo una repetición con otro nombre.

Es algo que aparece con frecuencia en los procesos de transición profesional: la pregunta no es solamente qué se quiere lograr a continuación, sino cómo evitar que lo que viene sea apenas una continuación automática de lo anterior.

La pregunta que realmente importa


La pregunta que vale la pena hacerse no es cuánto más se puede rendir.

La verdadera pregunta es: ¿la vida que estás construyendo todavía se parece a quien la está viviendo?

Autora: Fabiana Mejalelaty, economista (UdeSA), MBA (University of Chicago), directora académica de CONECTA — Educación Ejecutiva UdeSA-


Temas

belleza

Moda

Hay un tipo de cansancio que no se explica por el exceso de trabajo. Aparece en personas que, vistas desde afuera, parecen tener todo resuelto: una carrera consolidada, una vida ordenada y ningún conflicto evidente. Y, aun así, algo se siente ajeno. No es agotamiento físico. Es otra cosa.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios