Otoño-invierno: cómo adaptar la rutina de skincare para recuperar la piel

Ácidos, peelings e hidratación profunda: los tratamientos y cuidados que recomiendan los especialistas para mejorar luminosidad, textura y firmeza durante los meses fríos.

Redacción

Por Redacción

Con la llegada del otoño y el invierno, la piel cambia. Las bajas temperaturas, el viento, la calefacción y la menor humedad suelen generar más sequedad, sensibilidad y falta de luminosidad. Pero además, esta época del año es ideal para incorporar tratamientos de renovación cutánea y reforzar la rutina de skincare.

“La piel viene de atravesar meses de exposición solar y el otoño es el momento ideal para recuperarla, renovarla y mejorar su calidad”, explica a este suplemento Lilian Demarchi, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

Según la especialista, durante esta temporada la piel tolera mejor tratamientos renovadores y activos más potentes porque la exposición solar disminuye.

La rutina básica que no falla


Un dato para nada menor. Para Demarchi, el cuidado diario sigue siendo el punto más importante para mantener la piel sana durante los meses fríos.

La rutina comienza por la mañana con limpieza, crema humectante y protector solar. Aunque haga frío o estemos más tiempo en interiores, el protector solar sigue siendo el mejor antiage y debe usarse todos los días”, remarca la dermatóloga.

Por la noche, recomienda volver a limpiar la piel para eliminar impurezas y luego aplicar productos hidratantes o renovadores adecuados para cada tipo de piel.

Qué activos conviene incorporar en esta temporada


Los meses fríos son ideales para sumar ácidos a la rutina y potenciar la renovación celular.

Según la especialista Demarchi, algunos de los más utilizados en esta época son el ácido mandélico, glicólico y el retinol, activos que ayudan a mejorar luminosidad, manchas, textura irregular y líneas finas.

La recomendación es comenzar de manera progresiva y siempre acompañar estos activos con buena hidratación y protector solar.

“La clave es que la rutina esté supervisada por un dermatólogo, porque no todas las pieles toleran los mismos productos. Las pieles sensibles o con rosácea, por ejemplo, requieren fórmulas más suaves y un seguimiento personalizado”, destaca la experta.

Peelings: por qué el invierno es la mejor época


Los peelings químicos son otro de los tratamientos estrella de la temporada porque ayudan a exfoliar la piel, mejorar manchas, unificar el tono y devolver luminosidad.

“Existen distintos tipos de peeling y distintas concentraciones según el objetivo que buscamos lograr. No es lo mismo tratar manchas, cicatrices”, describe Demarchi.

Además de renovar las capas superficiales, los peelings preparan la piel para potenciar otros tratamientos hidratantes y antiage.

Profhilo: hidratación profunda y glow natural


Dentro de las tendencias que más crecieron en medicina estética aparece Profhilo, un tratamiento que trabaja con ácido hialurónico ultrapuro y que se convirtió en uno de los aliados más elegidos para mejorar la calidad de la piel.

¿De qué se trata? La doctora Demarchi explica que ayuda a hidratar profundamente, mejorar elasticidad y aportar luminosidad sin modificar las facciones del rostro.

“Hoy los pacientes buscan verse más frescos, descansados y luminosos, pero sin perder naturalidad. La idea es mejorar la calidad de la piel y lograr un glow saludable”, puntualiza.

A diferencia de otros tratamientos inyectables, Profhilo no busca generar volumen sino mejorar textura, tonicidad e hidratación desde adentro de la piel. Por eso suele recomendarse especialmente a partir de los 30 años, cuando comienzan a aparecer los primeros signos de deshidratación y pérdida de firmeza.

El mejor momento para resetear la piel


Para los especialistas, otoño e invierno son las estaciones ideales para reparar la piel después del verano y preparar el rostro para los meses siguientes.

La clave está en combinar una buena rutina en casa con tratamientos personalizados que ayuden a recuperar hidratación, luminosidad y uniformidad. Porque hoy, más que cambiar rasgos, la tendencia apunta a lograr una piel sana, fresca y natural.


Con la llegada del otoño y el invierno, la piel cambia. Las bajas temperaturas, el viento, la calefacción y la menor humedad suelen generar más sequedad, sensibilidad y falta de luminosidad. Pero además, esta época del año es ideal para incorporar tratamientos de renovación cutánea y reforzar la rutina de skincare.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios