Timothée Chalamet: de ícono andrógino a nueva figura de la masculinidad
Del joven que rompía los códigos de la moda masculina en las alfombras rojas a una estética más sobria y sastrera, Timothée Chalamet redefine su imagen camino a los Oscar 2026 este domingo.
Cuando irrumpió en Hollywood con 18 años, Timothée Chalamet no solo conquistó a la crítica y al público con su actuación. También empezó aconstruir una estética que rápidamente llamó la atención en las alfombras rojas.
Aunque ya había participado en otras producciones, su primer gran protagónico en Call Me by Your Name lo catapultó al estrellato. La promoción de la película fue casi tan comentada como el film mismo. Mientras recorría festivales y premieres, el actor comenzó a mostrarse con looks que desafiaban los estándares tradicionales de la moda masculina: telas satinadas, siluetas entalladas y prendas poco habituales en el guardarropa masculino.
Esos outfits marcaron el inicio de una transformación estética que hoy, con su última película Marty Supreme, muestra a un Chalamet distinto, más maduro y con una imagen masculina bien definida.
El chico sensible que conquistó al público
Parte del fenómeno Chalamet tiene que ver con los personajes que interpretó en sus primeros años.
En Call Me By Your Name, su personaje Elio Perlman era un adolescente introspectivo que atravesaba su despertar emocional. Luego llegaron Kyle Scheible en Lady Bird y Laurie en Mujercitas, roles que compartían un rasgo común: una masculinidad sensible, vulnerable y lejos de los estereotipos clásicos de Hollywood.
Ese mismo espíritu se trasladó fuera de la pantalla. En una industria donde la imagen masculina suele construirse alrededor de la rigidez, Chalamet incorporó esa sensibilidad a su estilismo. Y se notó.
Las alfombras rojas que cambiaron el juego
Sus apariciones públicas empezaron a generar de qué hablar. Uno de los momentos más recordados fue el traje floreado de Alexander McQueen que usó durante la promoción de Beautiful Boy en 2018. En un universo dominado por trajes negros clásicos, aquel look rompía con los estándares.
También quedó en la memoria la pechera brillante que acompañaba un traje sastrero diseñado por Virgil Abloh para Louis Vuitton, una pieza híbrida de alta costura que se volvió viral.
Pero quizás uno de sus momentos más comentados ocurrió en el Festival de Cine de Venecia de 2022. Allí apareció con un conjunto rojo intenso firmado por Haider Ackermann: pantalón ajustado y una parte superior con cuello halter que dejaba la espalda completamente descubierta.
La imagen confirmó lo que muchos ya sospechaban: Chalamet redefinía los códigos del menswear en las alfombras rojas, y lo hacía basándose en la experimentación y la androginia.
No solo su vestuario transmitía esa libertad estética. También su imagen acompañaba el discurso. Durante años el actor mantuvo su característica melena ondulada, un rasgo que reforzaba su juventud y espíritu salvaje. La moda comenzó a prestarle cada vez más atención y las revistas lo señalaron como uno de los hombres más influyentes del momento en el mundo de la moda.
Un nuevo capítulo: madurez y sobriedad
Con el paso del tiempo, el estilo de Chalamet fue mutando. Si en sus primeros años predominaban los looks experimentales, hoy su estética incorpora con más fuerza el streetwear y el tailoring: camperas oversize, hoodies y conjuntos sastres y corbatas.
Se trata de un proceso que tuvo su quiebre con la interpretación de Bob Dylan en Un Completo Desconocido. Hoy, con la promoción de Marty Supreme, su última película, su imagen parece reflejar una etapa distinta de su carrera.
Esto puede verse en los looks que eligió para las últimas alfombras rojas. Uno de ellos fue el traje de cuero negro de Chrome Hearts que lució en los Screen Actors Guild Awards 2025.
También el conjunto completamente negro que llevó a los BAFTA Awards, firmado por Bottega Veneta, y el llamativo traje naranja, también de Chrome Hearts, que dialogaba con la estética visual de Marty Supreme.
La melena tampoco parece tener lugar en esta nueva identidad y hoy Chalamet elige el buzz cut, corto y uniforme.
Los looks siguen transmitiendo un mensaje, pero ceden lugar a una sobriedad intensa. A sus 30 años ya no es el joven actor indie que sorprendía con outfits disruptivos, sino una figura consolidada que trata de ganarse al público masculino. No solo a través de personajes varoniles complejos, sino a través de un estilismo contemporáneo que busca con firmeza demostrar que él ya no es el mismo.
La transformación estética de Timothée Chalamet abre una pregunta inevitable: ¿se trata de un cambio personal o de una imagen que se adapta a los personajes que interpreta?
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