Muerte de un cura indigna a México
AP
MÉXICO (AFP).- La Iglesia Católica hizo un sentido llamado a las autoridades mexicanas para detener la violencia y esclarecer la muerte de un sacerdote cuyo cadáver fue hallado en Navidad en el convulso estado de Guerrero (sur), informó ala Conferencia del Episcopado Mexicano. “¡Basta ya! No queremos más sangre. No queremos más muertes. No queremos más desaparecidos”, dijo la Conferencia en un comunicado, en el que además exigió “el esclarecimiento de éste y de los demás crímenes que ha provocado dolor en tantos hogares” del país. El cuerpo del sacerdote Gregorio López Gorostieta fue encontrado en un paraje del pequeño municipio de Tlapehuala (9.000 habitantes) con un balazo en la cabeza, tres días después de haber sido plagiado por un comando cuando estaba en Pungarabato. En la comunidad cercana de Ocotitlán, el sacerdote ugandés John Ssenyondo fue secuestrado en abril y sus restos fueron hallados en noviembre en una fosa clandestina . Los homicidios de los dos religiosos ocurrieron en el estado de Guerrero, donde el 26 de septiembre 43 estudiantes desaparecieron tras ser baleados por sicarios y policías corruptos.