El duro pronóstico del FMI por la guerra en Medio Oriente: 45 millones sufrirán riesgo alimentario
El Fondo Monetario Internacional advirtió por el impacto económico de la guerra en Medio Oriente. Kristalina Georgieva alertó por el freno al crecimiento y mayores riesgos financieros.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la guerra en Medio Oriente tendrá impacto directo en la economía global, con menor crecimiento, más inflación y riesgo de hambre para millones de personas.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, presentó el diagnóstico en la previa de las reuniones en Washington. Anticipó que incluso en el mejor escenario el resultado será una economía más débil y con mayores tensiones.
Impacto global de la guerra en Medio Oriente: inflación, energía y alimentos en riesgo
Georgieva describió el conflicto como “un shock de oferta” y advirtió que “una economía mundial resiliente está siendo puesta a prueba nuevamente”.
La titular del FMI sostuvo que el impacto ya se percibe “en todo el mundo” y remarcó que el escenario combina presión sobre precios, caída en suministros y efectos en cadena sobre distintas regiones.
Afirmó que el golpe es “grande, global y desigual» y señaló que el flujo diario de petróleo cayó cerca de un 13% y el gas natural licuado un 20%, con efectos inmediatos sobre la energía.
También alertó por faltantes de insumos estratégicos como fertilizantes, helio y sulfuro, lo que amplifica la disrupción en sectores productivos clave.
Crisis energética y suba del petróleo: cómo impacta en la inflación global
El FMI indicó que el barril de Brent pasó de US$72 antes del conflicto a picos de US$120. Aunque luego retrocedió, los valores continúan “mucho más altos que antes de la guerra”.
Ese aumento generó presión inflacionaria y complicaciones en transporte y comercio. El organismo advirtió por escasez de combustibles y dificultades logísticas en distintas economías.

Georgieva alertó que “otros 45 millones de personas o más podrían caer en inseguridad alimentaria”, en un contexto donde el hambre ya afecta a más de 360 millones a nivel global.
El informe señala tres canales de impacto: suba de precios, riesgo de desanclaje inflacionario y endurecimiento financiero, con apreciación del dólar y mayores spreads en mercados emergentes.
Menor crecimiento global y advertencias del FMI a los países
“Incluso nuestro escenario más optimista implica una revisión a la baja del crecimiento”, afirmó Georgieva. La funcionaria indicó que el daño también alcanza al mediano plazo, con infraestructura energética afectada y recuperación lenta en regiones clave.
Advirtió que “no habrá un retorno limpio y ordenado al status quo anterior” y que la reapertura de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz sigue siendo incierta. El FMI planteó que más del 80% de los países son importadores de petróleo, lo que amplifica el impacto, especialmente en África subsahariana y economías con menor margen fiscal.
El organismo pidió evitar medidas que agraven la situación. “No hagan los números peor” y “no echen nafta al fuego”, dijo Georgieva al rechazar controles de precios o restricciones comerciales.
El informe concluye que la asistencia financiera podría aumentar en los próximos meses, con necesidades estimadas entre US$20.000 y US$50.000 millones.
Con información de Clarín
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