Música, maestros
La Sinfónica Patagonia de la UNRN hará tres presentaciones esta semana. El miércoles será en una cena y luego, el viernes y el sábado, en Roca y Regina respectivamente, interpretará la “Sinfonía del nuevo mundo”, en dos conciertos gratuitos.
Verónica Bonacchi
vbonacchi@rionegro.com.ar
Facundo Agudín, el director de la Sinfónica Patagonia de la Universidad Nacional de Río Negro, es la energía que precede a la música.
El hombre acaba de llegar a Roca vía Asunción del Paraguay, donde coordina una serie de proyectos y dirigió una orquesta. Antes, hace un mes, estuvo unos días en Roca, preparando las actuaciones que realizarán este miércoles, a las 20:30, en la Asociación Española, y el sábado y domingo próximo, en Roca y Regina respectivamente, en sendos conciertos gratuitos.
Antes de eso, Agudín estuvo en Suiza. Y antes, en algún otro lugar del mundo.
Su agenda lo lleva de un lugar a otro del globo terráqueo. Pero él no parece un ser afectado por el jet lag. Habla, se mueve, se levanta, cuenta sobre los conciertos que lo esperan esta semana, habla por teléfono para arreglar un encuentro, proyecta nuevas posibilidades musicales y educativas para la región, todo con una energía envidiable.
Este miércoles, cincuenta de los 115 músicos que integran la Orquesta Sinfónica subirán al escenario de la Sociedad Española de Roca para amenizar una cena especial. Con entradas a 300 pesos, este encuentro tiene como objetivo recaudar fondos para los músicos becados y para los programas de becas en general de la UNRN (ver recuadro aparte).
Luego, ya con el equipo completo de 115 músicos, muchos de ellos de 15 años, la Orquesta se lucirá con “La Sinfonía del fin del mundo”, del compositor checo Antonín Dvorák en Roca y Regina (ver Programa).
En Roca, la cita es el próximo viernes, a las 21:30 en el Colegio Domingo Savio. En Regina, será a la misma hora, el sábado 21, en el teatro Círculo Italiano. Ambos conciertos son gratuitos.
Agudín tiene por delante esos tres conciertos. Pero a decir verdad, no es lo único que lo trajo hasta aquí.
Aunque suele agendarse dos presentaciones al año con el grupo de chicos y jóvenes que formó esta Sinfónica, allá por 2009, sus proyectos en esta región incluyen varios pasos más.
“Estamos haciendo una reestructuración y un encauzamiento. Estamos trabajando para que la Sinfónica tenga una implantación durable en el Alto Valle”, cuenta Agudín, que asegura que “las conversaciones ya están muy avanzadas con el IUPA para el dictado de algunos módulos”. Es que Agudín sabe, y reconoce, que “esta zona cuenta con ese invalorable aporte porque hay músicos que se forman desde muy chicos en esas aulas”.
En su lista de proyectos, hay tres que lo desvelan.
Uno de ellos, en el marco de la UNRN, es “satisfacer deseos, necesidades y prácticas profesionales de sectores vinculados a la cultura (como maestros, directos de escuelas, directores de salas, responsables de cultura de los municipios, gestores, etc). Esto puede generar un interés muy grande y nosotros podemos ofrecer una serie de seminarios cortos que puedan tomarse en conjunto o individualmente, con especialistas de todo el mundo”, cuenta.
El otro es formar un núcleo estable, con unos pocos músicos salidos de la enorme Sinfónica. “La orquesta es un animal sinfónico de 115 músicos. Pero hay unos 50 músicos de esa misma formación que podrían funcionar bajo el lema de jóvenes profesionales. Son músicos que siguen vinculados a la Sinfónica, pero esta será la orquesta profesional chiquita, que es la que estará el miércoles en la cena”, cuenta.
Y finalmente, el punto más importante tiene que ver con la formación y perfeccionamiento de músicos. “Será un tipo de formación que les mejore el ranking. Mi objetivo es que podamos ayudar a los músicos, en ese nuevo plan de estudios que vamos a ofrecer, a posicionarse mejor y a encarar de manera realista el mercado de la música clásica existente. Nuestra apuesta principal, para marzo de 2014, será la de inseminación de una noción de disciplina instrumental y de método de estudio que pensamos que es necesaria”, dice. Y asegura, como que ya conoce el espacio en que se mueve: “El territorio es completamente fértil”.
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