Nace la nueva escuela presencial y segura en Neuquén

El protocolo aprobado por Educación busca garantizar que no se pierda el vínculo docente-alumno y la continuidad del proceso enseñanza-aprendizaje. Se enfrentan nuevos desafíos. El trayecto se realizará de manera paulatina y de acuerdo a criterios epidemiológicos de cada localidad y colegio.





El 3 de marzo, docentes y alumnos cruzarán la puerta para encontrarse con una escuela diferente a la que conocieron. No solo por los protocolos por la pandemia del coronavirus, sino también porque el proceso enseñanza-aprendizaje se verá modificado.


Ayer, la ministra de Educación, Cristina Storioni, difundió masivamente el protocolo “Camino a la escuela presencial” que fue aprobado por el cuerpo colegiado del Consejo Provincial de Educación.

Se dispuso que todas, absolutamente todas las escuelas de Neuquén, comenzarán las clases el 3 de marzo. Pero no todas lo harán de manera presencial. Para el ciclo lectivo 2021 se establecieron dos formas más: no presencial y alternada.


El objetivo final es la presencialidad, pero hacia ella se llegará de manera paulatina y progresiva. Cada una de las tres formas se aplicará en cada localidad y escuela, de acuerdo a las variables índice de riesgo de contagio, condiciones epidemiológicas, establecidas por el ministerio de Salud de la Provincia, y ordenamiento territorial (la realidad no es la misma en un colegio de la capital que en uno de un pueblo del interior, en cuanto a su matrícula e infraestructura).

Es decir, algunos establecimientos arrancarán con las clases presenciales, otros bajo la modalidad virtual y otros en cambio optarán por la alternada. Este camino será constantemente monitoreado, evaluado en tiempo real y modificado, para pasar de una forma a otra, según vayan cambiando las variables mencionadas anteriormente.


La modalidad alternada será nueva este año. “Será un nuevo formato del tiempo y espacio escolar y un nuevo formato del proceso enseñanza-aprendizaje”, aseguró Ruth Flutsch, vicepresidenta del Consejo Provincial de Educación.

Bajo este sistema, cada aula funcionando como burbuja, se dividirá en dos grupos. Uno asistirá la primera y tercera semana de cada mes a clases presenciales y el otro lo hará la segunda y cuarta semana. El grupo que no tenga presencialidad una semana, trabajará en su casa con actividades de aprendizaje que les aportará el docente. (ver aparte)


La realización de estos trabajos por parte de los alumnos, se llevará adelante mediante plataformas digitales o cuardenillos de actividades. Cada docente evaluará la manera de acuerdo al grupo de alumnos y al proceso educativo que llevan adelante.

“La alternancia permite garantizar la escolarización y mantiene el vínculo pedagógico, en un contexto de escuelas seguras”, concluyó Flutsch.

“El contexto actual nos está obligando a cambiar los tiempos y las metodologías pedagógicas de todo el proceso educativo”.

Ruth Flusch, vicepresidenta del Consejo Provincial de Educación.

“Chicos, hay tarea para el hogar”

Cuando se comenzó a saber que este año los y las estudiantes tendrán clases presenciales y virtuales, divididos en dos grupos por cada aula, alternando semanalmente cada modalidad, comenzaron a correr en el imaginario colectivo, maestros con sobrecarga horaria y todos los problemas que se denunciaron el año pasado por falta de conectividad de muchos alumnos.
La vicepresidenta del Consejo Provincial de Educación, Ruth Flusch aclaró que será diferente. Lo primero que dijo fue que la alternancia respeta el trabajo docente y la carga horaria vigente en la declaración jurada de cada uno de los y las docentes que van a desarrollar su tarea pedagógica. Además, explicó que lo que cambia en el formato de la presencialidad es la concepción de agrupamientos.
“Si un docente tiene un primer grado de la escuela 4, en el turno tarde, este agrupamiento de 30 chicos se divide en dos, 15 chicos en el grupo A y 15 en el grupo B. Estos alumnos son los que van a alternar, el trabajo docente seguirá siendo con su carga horaria. La maestra que está a cargo de esos dos grupos lo hará de manera presencial, y en la no presencialidad no estamos pensando única y exclusivamente en un formato digital que obligue a tener otro cargo docente. Es la misma maestra que en la presencialidad garantizó actividades de aprendizaje para que sus alumnos puedan hacerlo en el contexto del hogar”, explicó.
Flusch agregó que “esa maestra en vez de tener 30 chicos en el aula, tendrá 15. A los otros ya les generó actividades en la presencialidad. ¿Cuándo refuerza esos contenidos? En la otra semana en la que ese grupo asiste a clases presenciales. No se pierde la vinculación y se garantiza la continuidad del proceso enseñanza-aprendizaje”.

Normativas para docentes y alumnos que son grupos de riesgo

Una vez definido y aprobado el protocolo para el regreso a la escuela presencial, el Cuerpo Colegiado del Consejo Provincial de Educación está trabajando en la creación de una normativa específica para aquellos docentes, no docentes y alumnos que por ser grupos de riesgo no podrán asistir a las clases presenciales.
“Estamos trabajando en formatos específicos para que los estudiantes que no puedan asistir a la presencialidad no pierdan la vinculación pedagógica. Por otro lado, estamos generando también, una normativa para que aquel docente, directivo o auxiliar de servicio que es grupo de riesgo y no pueda asistir de forma presencial a su lugar de trabajo, tenga otras tareas complementarias en este proceso de enseñanza-aprendizaje que se plantea para este 2021”, explicó Ruth Flusch, vicepresidenta del Consejo de Educación.


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