Neuquén: el fuerte ajuste fiscal recayó este año sobre los salarios estatales

La partida presupuestaria de masa salarial se mantuvo sin grandes modificaciones durante todo el año. Este congelamiento permitió un ahorro de más de 25.000 millones de pesos al Gobierno.

Neuquén termina un 2020 muy complicado. El sector público no quedó fuera de este esquema. Las proyecciones presupuestarias para el cierre del año destacan que el déficit fiscal terminará por encima de los 10.000 millones de pesos.

Esto muestra que durante la segunda parte del año la administración Gutiérrez hizo un severo ajuste en el gasto a lo que se le sumó una recomposición en los ingresos. Hay que tener en cuenta que, al 30 de septiembre del corriente (último dato oficial disponible), el déficit financiero terminó en poco más de 6.500 millones de pesos reflejando así un recorte en torno a los 2.500 millones durante el período julio-septiembre del corriente, teniendo en cuenta que al 30 de junio el rojo presupuestario llegó a superar los 9.000 millones.

Cuando se analizan las principales partidas del presupuesto ejecutadas en 2020 claramente se observa que los salarios se mantuvieron estables durante los primeros tres trimestres del año, último dato oficial que existe por parte del Gobierno provincial.

Desde el ministerio de Economía señalan que se ejecutaron poco más de 21.000 millones de pesos durante el primer y tercer trimestre y cerca de 25.000 millones en el segundo.

Tal como se observa en el gráfico adjunto fue la masa salarial la que soportó el mayor peso del ajuste realizado por el Ejecutivo al compararlo con el resto de las partidas.

Pese a ello el año terminará con un gasto cercano a los 90.000 millones de pesos, reflejando un incremento nominal del orden del 20% respecto del gasto en salarios consolidados durante todo el 2019. Su participación en el gasto global tampoco cede ya que se proyecta que la partida de masa insumirá en 2020 el 63% del total de recursos corrientes proyectados por la Provincia contra un 60% registrado el año pasado.

La inflación, clave

La enorme cantidad de empleados públicos que tiene Neuquén termina repercutiendo, en los cíclicos momentos de crisis, sobre los números finales del presupuesto.

La masa salarial es una partida poco flexible a la baja en su ejecución. Y esto no se refleja solo en Neuquén. Se da fundamentalmente porque en muy pocas oportunidades los Gobiernos provinciales redujeron, en términos nominales, los salarios de sus empleados. El costo político de tomar una medida de estas características es muy grande y el ajuste sobre otras partidas o un mayor nivel de endeudamiento son las herramientas que tradicionalmente se usan para no tocar los haberes.

Pero los Estados tienen una perversa salida para realizar igualmente estos ajustes: la inflación. El solo hecho de no dar aumento de salarios durante, por ejemplo, un año en nuestro país termina corrigiendo a la baja la masa de cualquier presupuesto provincial.

Los docentes dejaron el acampe y el ayuno el domingo, tras la convocatoria del Gobierno.

En el caso neuquino, esta herramienta hizo mella en el poder de compra de los asalariados estatales a costa de frenar el gasto presupuestario sobre esta partida. Según distintas proyecciones públicas y privadas, haber cortado los aumentos pactado en el último acuerdo con los gremios estatales permitió a la administración Gutiérrez un ahorro de más de 25.000 millones de pesos durante el 2020. Un dato no menor teniendo en cuenta los desequilibrios presupuestarios que presentaba la Provincia por los problemas de gestión y la cuarentena.

Seguramente en la próxima reunión en la que participarán los sindicatos y funcionarios neuquinos se tratará este tema. Por un lado, los trabajadores reclamarán una recomposición sobre sus pérdidas en el 2020 y a su vez pedirán garantías para no seguir cediendo poder de compra el año próximo. Por el otro lado, estará la cruda realidad que muestran los números de la Provincia. En este contexto, es poco probable que los salarios estatales puedan recuperar el poder de compra perdido en 2020 y el que perderán en 2021, según destallan las distintas proyecciones elaboradas por el ministerio de Economía de la Provincia.

Menos ingresos

Proyecciones preliminares reflejan que los recursos corrientes (en las que están las partidas de ingresos provinciales, nacionales y regalías, entre las más importantes) durante todo el 2020 se verán afectados en unos 17.000 millones de pesos.

El Presupuesto 2020 presentado oportunamente en la Legislatura neuquina a fines del año pasado -no tuvo en cuenta los efectos de la pandemia- reflejaba ingresos por 157.000 millones de pesos. Para el cierre del corriente año, distintos análisis dan cuenta de que esa cifra finalmente se terminará ubicándose en los 140.000 millones.

Las regalías (ver recuadro adjunto) y los recursos propios sin dudas se encontraron entre las vías de ingreso para la caja neuquina más afectadas. Sin embargo, a partir del segundo semestre del año se ve un repunte generalizado de la mayor parte de las variables presupuestarias en los que se debe a recursos.


Preocupación por los futuros ingresos en regalías


Los ingresos por regalías totalizaron al cierre del tercer trimestre del año -último dato oficial- cerca de 26.500 millones de pesos, cifra que refleja un incremento del orden del 8% en términos nominales.

El proyecto del presupuesto 2020, aprobados por la Legislatura neuquina, preveía para todo este año sobre esta partida ingresos por 50.500 millones de dólares.

Teniendo en cuenta las proyecciones para el cierre del año, los ingresos previstos caerán más de 13.000 millones de pesos al comparar lo que verdaderamente ingresará por esta partida y las proyecciones realizadas en el presupuesto.

Hasta el año pasado el Gobierno tenía empalmada su deuda pública en dólares con las regalías hidrocarburíferas. Esto limitaba los riesgos cambiarios: si había una crisis estaban los ingresos dolarizados para compensar los desvíos que podían generarse con la deuda.

Hoy ese empalme se perdió. La deuda creció en forma desproporcional y los recursos por regalías se mantendrán relativamente estables por lo menos en lo que al corto plazo se refiere.      

Las expectativas que se tenían sobre Vaca Muerta -la vía más importante para las futuras regalías- no son las mismas que años anteriores.

Suena lejano el relato que sentenciaba: “con Vaca Muerta se habla de la Argentina como la nueva Arabia Saudita”. Fue en 2014 y en ese momento la expresidenta Cristina Fernández intentaba convencer a la militancia de que la expropiación de YPF terminaría siendo la herramienta para el desarrollo energético de la Argentina.

Dentro de esa épica se hablaba de miles de millones de dólares en exportaciones, empresas haciendo cola para poder invertir y una inagotable fuente de trabajo para todos argentinos.

Seis años después, vemos donde quedó ese relato.


Deuda: la partida que más creció


La deuda pública neuquina es un tema central dentro de las finanzas públicas de la Provincia. En los últimos años fue clave para poder sostener el creciente gasto público impulsado desde el sector político.

Sin los recursos genuinos necesarios, los distntos Gobierno de los últimos años recurrieron al mercado en busca de fondos frescos.

Los efectos de la cuarentena no hicieron más que desnudar esta crisis estructural que presenta la Provincia.

Tal como se refleja en el gráfico adjunto, durante el segundo y tercer trimestre de este año, la deuda pública saltó en más de 18.000 millones de pesos. Un dato enorme: las autoridades tomaron deuda a una tasa de 140 millones de pesos por día.

Esto llevó a que el stock de la administración Gutiérrez se dispara, al cierre del tercer trimestre de este año, por encima de los 93.000 millones de pesos para llegar a los 115.000 millones cuando se computa la deuda flotante de la Provincia. La refinanciación ayudará, pero no soluciona los problemas de fondo de la administración pública.


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