“Ni siquiera se sonroja”
¿Vieron en la tevé la elegantísima campera de cuello alto, color turquesa, que tenía Sergio Massa cuando se presentó a hablarles a los inundados? Tanta desfachatez refleja la mezquindad de un narciso, que ya no sabe qué inventar para conseguir los votos que aspira para ser el próximo presidente de “todas y todos” los argentinos. Ni siquiera se sonroja cuando apela a su extremado histrionismo abrazando y besando a las angustiadas mujeres humildes que, esperanzadas, se le acercan. No se dan cuenta de que están frente al lobo disfrazado de cordero. Merece el repudio colectivo de todos los argentinos. Sarah Baxtell, DNI 12.306.110 Mar del Plata
Sarah Baxtell, DNI 12.306.110 Mar del Plata