No declaró el policía que asesinó al penitenciario
NEUQUÉN (AN).- Asistido por un abogado particular, el cabo de la Policía de Neuquén Antolín Cerda, quien en la noche del jueves acribilló a un camarada, se negó a declarar ayer ante el juez de la causa Marcelo Benavides, quien lo había citado para indagarlo. Cerda descargó el arma reglamentaria contra Lucas Ibáñez, como trágico desenlace de un drama que involucró a la expareja del victimario, quien en el momento del hecho acompañaba a la víctima. La fiscal que interviene en el caso, Sandra Ruixo, ya recibió el testimonio de la mujer y de otras personas, pero se da por hecho que serán citados nuevamente en el juzgado. La investigación podría considerarse resuelta en sus aspectos centrales, atento a que fue el propio victimario quien admitió el hecho y sin oponer resistencia, en el escenario del crimen, entregó el arma homicida. Habría que agregar vecinos del lugar del crimen, Fotheringham al 650, y personas que ocasionalmente circulaban por el sector, ofrecieron datos de lo sucedido. Cerda se había separado de la mujer, con quien tiene un hijo de cuatro años, hacía un par de meses y trataba de recomponer el vínculo. La noche del crimen vio a su expareja y a Ibáñez circulando en un VW Polo blanco, los siguió en un taxi, los alcanzó cerca de la casa que ocupa la mujer y los encaró con la decisión tomada de ultimar a su camarada. Esto último se interpretaría porque, según se sabe, cuando los abordó ya iba con el arma en la mano, según surge de la investigación que hizo la policía. Hubo pocas palabras y Cerda efectuó, según se determinó en la autopsia, catorce disparos a quemarropa sobre Ibáñez. La muerte fue inmediata. Cuando los policías de un patrullero llegaron al lugar los estaba esperando para entregarse.