Nueva York muestra las cien caras de la icónica chaqueta de Chanel
Chanel lleva su legendaria chaqueta negra hasta el corazón artístico de Nueva York de la mano de una exposición fotográfica donde un centenar de personalidades internacionales versionan esta pieza maestra inmune al paso del tiempo.
Durante tan sólo una semana, el Instituto Suizo del Soho acoge, desde hoy y hasta el próximo 15 de junio, esta muestra itinerante que ha sido personalmente elaborada por el diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, en colaboración con la ex editora de “Vogue” Francia, Carine Roitfeld.
Lagerfeld, conocido mundialmente por sus eternos diseños, saca a la luz otra de sus facetas artísticas y presenta un magnífico trabajo como fotógrafo apoyado estilísticamente por Roitfeld en el transcurso de dos años.
A lo largo de 113 instantáneas en blanco y negro, la muestra captura conocidos rostros del cine, la música y la industria de la moda, adaptando a su estilo personal la icónica chaqueta, creada en el año 1954 por Coco Chanel y reinventada en varias ocasiones por el propio Lagerfeld en nuevos tweeds y diferentes texturas.
La exposición, bautizada como “La Petite Veste Noire: Un classique de Chanel revisité”, está basada en el libro del mismo nombre que saldrá a la venta el próximo otoño y que, de momento, ya ha sido premiado por la Asociación de Bibliotecas de Alemania.
Lagerfeld confesó en el Instituto Suizo de Nueva York que la idea del proyecto surgió cuando Roitfeld le pidió una de estas chaquetas elaborada especialmente para ella. Una vez la tuvo cayeron en la cuenta de que sería interesante “customizarla” para otras figuras y amigos.
El diseñador alemán, al frente de la firma desde 1983, está cien por cien convencido de que dicha chaqueta unisex con cuatro bolsillos puede dar mucho juego y reencarnarse en un centenar de estilos únicos como si de piezas distintas se tratara.
Flanqueada por dos enormes instantáneas, la entrada del espacio del Soho rinde tributo al pasado y al presente de la realeza de “Vogue”, con una imagen de Roitfeld, a imagen y semejanza de Coco Chanel, y otra de Anna Wintour, la editora jefe de “Vogue” América, fotografiada desde la espalda con un primer plano de su característica melena corta.
Vestidos con una camiseta y vaqueros, cada una de las estrellas invitadas interpreta de la forma menos esperada el uso de la icónica pieza, vistiéndola, en algunos casos, como si de puros complementos se tratara, como la actriz Sarah Jessica Parker, quien la lleva en la cabeza, o la modelo Joan Smalls, en forma de falda.
Además de conocidas modelos, la selección está integrada por actrices, como el caso de Uma Thurman interpretando a Marlene Dietrich, músicos, directores de cine, diseñadores de moda, bailarines y hasta el ahijado del propio Lagerfeld, Hudson Kroenig, y la artista Yoko Ono, quien además de protagonizar una secuencia de instantáneas aparece en un vídeo danzando.
Otras de las grandes singularidades del singular proyecto es que cada una de las chaquetas ha sido exclusivamente diseñada por Chanel para el libro y fotografiada en Nueva York, Paris y el Sur de Francia, entre pausa y pausa de las obligaciones profesionales de Lagerfeld.
De hecho, el maestro alemán revela que la fotografía de Roitfeld, que precisamente abre el libro, fue tomada a las 4 de la madrugada después de la sesión final de rodaje y de forma inesperada porque no estaba planeado que apareciera.
Como todo lo que rodea Chanel, la fiesta de inauguración el miércoles por la noche de la muestra neoyorkina se vistió de glamour y distinción, con la presencia de un cocktail perfecto de celebrities compuesto por modelos como Linda Evangelista, Karolina Kurkova o Brad Kroenig, actores de la talla de Lily Collins o Penn Badgley y los diseñadores Alexander Wang, Zac Posen o Olivier Theyskens, entre otros.
A pesar de la lluvia, el evento lució en todo su esplendor y, una vez más, Karl Lagerfeld, uno de los últimos invitados en llegar, volvió a demostrar que aquello que crea se convierte en éxito y con el paso del tiempo también en leyenda.
dpa