Nueve jóvenes intérpretes de la música clásica

Por Redacción

Phillip Hammond: Tiene 13 años y está en octavo grado de la Escuela de San Carlos Borromeo, en Bloomington, Indiana. Su padre nació en Venezuela y su madre en Argentina.

Sydney Hartwick: 18 años. Comenzó a estudiar violín a los seis años. Fue el concertino de la Orquesta Sinfónica de Indianápolis Side-by-Side, en 2015.

Maya Kilburn: Tiene 12 años. Comenzó sus estudios a los cuatro bajo la tutela de Anna Vayman y, posteriormente, estudió con Chin Mi Kim en Indianápolis. Ganó el primer premio en la división de cuerdas de la competencia de la Asociación de Maestros de Música de Indiana en 2009, 2011, 2013, y 2015.

William Lundell: Tiene 16 años. Comenzó a tocar el violín a los cinco años y hace cuatro que es miembro de Violin Virtuosi de la Universidad de Indiana. Es un jugador estrella del equipo de futbol de la universidad.

Maris Pilgrim: Está en su tercer año de la escuela secundaria en Bloomington South High School, donde ha sido concertino de la orquesta durante tres años.

Anna Raphael: Tiene 16 años y ha tocado el violín durante once años. Fue la ganadora de Niños Componen, en 2007.

William Mayhew: Tiene 13 años y es el séptimo de 8 hermanos. Dos de ellos tallaron un violín de juguete de madera para él cuando tenía 18 meses, el que utilizó hasta los cuatro años, cuando recibió uno original. Comenzó a tomar clases formales a los siete años y, a los diez años, ingresó a la Academia de Cuerdas de la Universidad de Indiana.

María Sanderson: Comenzó a tocar el violín a los 8 años, y se convirtió en miembro de la Academia de Cuerdas de la Universidad de Indiana, donde hace también ocho años estudia con Mimi Zweig.

Matteo Vidali: Empezó a tocar el violín cuando tenía cuatro años y no ha parado desde entonces. Matteo disfruta muchísimo de la música clásica y de la folclórica de todo el mundo, sobre todo el flamenco y el tango. Además estudia bandoneón.


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