Hoy son los glaciares,¿y después?

Toda ley es modificable, mejorable. Con discusiones abiertas a la población e información técnica en la mano. No en sesiones extraordinarias y sin todo lo anterior.

Ley de Glaciares en Argentina.

En Argentina la ley de glaciares se discute por temporadas. En 2008, la primera ley fue vetada por Cristina Fernández de Kirchner a pedido de grandes empresas. En 2009 se presentó de nuevo, se aprobó. Teníamos ley, pero San Juan y una minera la denunciaron por inconstitucional. En 2019, la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció que la ley era constitucional y aclaró cuáles son las funciones del Estado nacional en protección ambiental.

En 2024, el proyecto conocido como Ley Bases incluyó modificaciones a la ley de fuego, a la de bosques, a la de glaciares. No se aprobaron. Ahora estamos en 2026, y en sesiones extraordinarias, van de nuevo por esta ley.
La discusión es federal y también estratégica.

En estos más de 15 años, el cambio climático se aceleró y volvió realidad. Nuestro inventario de glaciares, los reportes internacionales como los que hace la Organización Meteorológica Mundial y los científicos que monitorean sistemas claves a escala planetaria como los glaciares, nos muestran que tenemos glaciares en retroceso, extintos, y que eso no se va a detener.

Los riesgos


Por el contrario, todo reporte confiable nos alerta sobre las necesidades de adaptarnos a lo ya inevitable, a la importancia estratégica de cuidar y también de estudiar, evaluar, entender cuáles son los riesgos para hoy y mañana de cada acción que tomamos.

También nos dicen que tenemos que trabajar sobre las causas, pero eso lo dejo para otro día. Los glaciares y bosques no responden a límites políticos ni de jurisdicciones, pero eso el proyecto de ley que se propone no lo tiene en cuenta.

Muchos de los escenarios a futuro, y la propia meta del Acuerdo de París, acuerdo de cambio climático del que somos parte, usan el 2100 como horizonte. Parece muy lejos, pero si lo pensamos bien, son los 80 años de alguien que nació en 2020 y este año cumple 6, los 70 años de quienes nazcan en el 2030.
En la Patagonia lo sabemos bien, algo está cambiando en el paraíso que habitamos. Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro monitoreando al mosquito del dengue.

Todas entendiendo qué es esto de las olas de calor y qué implican para la salud, analizando cómo cambian los vientos y tormentas, padeciendo sequías cada vez más severas, incendios cada vez más feroces.

Un debate abierto


Toda ley es modificable, mejorable. Con discusiones abiertas a la población e información técnica en la mano, podemos hacerlo. En sesiones extraordinarias y sin todo lo anterior, vamos a una nueva discusión por inconstitucionalidad.

Esta vez, porque desde 2021 está vigente el Acuerdo de Escazú, el primero latinoamericano sobre derechos ambientales, que tiene principios que nos protegen de este tipo de manejos. Es una herramienta que tenemos que usar, es nuestra.
En esta discusión, al momento vemos silencio en nuestros representantes.

Ojalá sea cautela, reflexión, pero permítanme preocuparme con ese silencio. ¿Cuáles son los argumentos de quienes proponen modificar la ley de glaciares? Son bastante transparentes. Necesitan desproteger los glaciares para permitir actividades que hoy están prohibidas.

Necesitamos saber qué piensan los representantes patagónicos que viven día a día la crisis climática sobre esta propuesta. Es ahora.

  • Presidenta de Ambiente Sano SAS

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