Mariquita Sánchez de Thompson, mucho más que la anfitriona del Himno

Desde la Invasiones Inglesas de 1806-1807 militó activamente en el bando criollo, dese su casa de la calle Unquera o “del Empedrado” o “del Correo”. Fue la primera secretaria Sociedad de Beneficencia en 1823 y presidenta entre 1830 y 1832, desarrollando una fecunda labor en escuelas y colegios.

Por Armando Mario Márquez

El 1 de noviembre de 1786 nacía en la ciudad de Buenos Aires, la nombrada en el titulado, quien es generalmente conocida porque en su casa de la ciudad del puerto se entonaron por primera vez las letras de la “Marcha Patriótica”, las que luego serían las estrofas de nuestro Himno Nacional Argentino, compuesto por el poeta Vicente López y Planes y el músico Blas Parera, en la histórica tertulia del 14 de mayo de 1813.

En este, el mes de su natalicio, la recordaremos.

Pero, como ahí también lo señalo, su vida y su acción fueron mucho más que ello, siempre en favor de los intereses patrios. Veamos.

Había nacido como María Josefa Petrona de Todos los Santos Sánchez de Velasco y Trillo, en el seno de la acomodada familia compuesta por el español Cecilio Sánchez de Velasco y la porteña Magdalena Trillo.

Ya a sus quince años mostró su temple, cuando que se presentó ante el Virrey Rafael de Sobremonte y Núñez pidiéndole se dejara sin efecto el compromiso asumido por sus padres para que se casara con Diego de Arco, y, así, poder hacerlo con su primo, el marino Martín Jacobo Thompson, once años mayor, lo que hizo al prosperar su reclamo, unión de la que nacieron cinco hijos.

Desde la Invasiones Inglesas de 1806-1807 militó activamente en el bando criollo, estando su casa de la calle Unquera o “del Empedrado” o “del Correo”, hoy Florida al 200, a disposición del sector de los patriotas, lugar en el que se alternaban importantes reuniones políticas con tertulias literarias.

Los sucesos de mayo de 1810 en la ciudad capital del Virreynato la encontraron bajo esa militancia, siendo férrea su identificación con los principios políticos de esa gesta.

Asimismo, al heredar la Quinta “Los Ombúes” en San Isidro (hoy el Museo Biblioteca y Archivo Histórico Dr. Horacio Beccar Varela de ese partido bonaerense), tal predio fue lugar de encuentro del sector patrio, mechado con reuniones que conjugaban vida social y arte.

En octubre de 1819 muere Thompson en alta mar y en 1820 se casó con el diplomático francés Washington de Mendevielle, que tuvo el fruto de tres hijos.

Al ser creada la Sociedad de Beneficencia fue la primera secretaria de la institución en 1823 y presidenta de la misma entre 1830 y 1832, desarrollando una fecunda labor en escuelas y colegios -especialmente de mujeres-, hospitales y orfanatos.

Al asumir Juan Manuel de Rosas, se exiló a Montevideo, no tanto por diferencias con el régimen, sino por compromisos familiares, regresando al Buenos Aires, a la que llamaba la “tierra de mis lágrimas”, tras la batalla de Caseros.

En su regreso se reintegró a la actividad benéfica, volviendo a presidir aquella entidad entre 1866 y 1867, lo que alternaba con su actividad periodística.

Falleció en su ciudad natal el 23 de octubre de 1868. Como se ha visto, mucho más que la “anfitriona del himno nacional”.

* Integrante de la Junta de Estudios Históricos del Neuquén. Presidente del Centro de Estudios Constitucionales del Comahue.


El 1 de noviembre de 1786 nacía en la ciudad de Buenos Aires, la nombrada en el titulado, quien es generalmente conocida porque en su casa de la ciudad del puerto se entonaron por primera vez las letras de la “Marcha Patriótica”, las que luego serían las estrofas de nuestro Himno Nacional Argentino, compuesto por el poeta Vicente López y Planes y el músico Blas Parera, en la histórica tertulia del 14 de mayo de 1813.

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