Santilli construye el camino para la reelección de Milei
El nuevo ministro coordinador también llega en un momento de debilidad del gobierno libertario y con más autonomía. Pero no es superministro y Karina lo marca de cerca.
Javier Milei obligó a Diego Santilli a dejarse abrazar por Manuel Adorni en su jura como jefe de Gabinete de la Nación. Karina Milei saludó con un beso, uno por uno, a los gobernadores invitados por el ahora exministro del Interior para graficar su respaldo entre los referentes provinciales. Lilia Lemoine fue amenazante: si la Justicia lo declara inocente Manuel Adorni puede volver.
Santilli paga el costo de un ascenso en el esquema libertario como lo hizo en la última elección al reemplazar a José Luis Espert. Y como volvió a hacerlo cuando renunció a la banca que ganó y que podría haber ocupado durante cuatro años y sin sobresaltos. Ahora queda a tiro de decreto. Por si acaso su primera tarea fue dar entrevistas en las que aseguró que trabaja por la reelección del presidente. De hecho, fue parte de su conversación con los gobernadores que pasaron ya por su despacho.
Santilli tiene ‘expertise’, como dijo Javier Milei al elogiar al nuevo vocero Adrián Ravier, una virtud política de la que carecía su antecesor pero que compensaba con su cinismo y audacia en la batalla cultural del Gobierno. Hasta que falló. El nuevo ministro coordinador también llega en un momento de debilidad del gobierno libertario y con algo más de autonomía que la que tuvo Guillermo Francos. Si bien no es ingenuo y tiene quienes le cubran las espaldas no es un superministro ni goza de plenos poderes. Karina Milei lo marca de cerca con señales inequívocas sobre quien detenta realmente el poder y pone los límites a quienes la rodean.
En esta nueva etapa el asesor estrella Santiago Caputo quedó del lado de Ravier y del nuevo secretario de Medios, Fabián Fernández, con el objetivo de profesionalizar la comunicación y construir una nueva narrativa que sane algo del daño provocado por el caso Adorni. El debut de esta semana no fue sólo la conferencia de prensa –en la que el pampeano pronunció una frase que él mismo calificó como “poco feliz” sobre cómo abrigarse en casa para gastar menos luz y gas- sino una agenda con perfil institucional que incluyó la reunión con todos los diputados y senadores de LLA. La ocasión sirvió a la vez para recordarle a Patricia Bullrich que tampoco ella goza de plena autonomía.
Santilli tiene a Cristian Ritondo como hábil operador en el Congreso y también en provincia de Buenos Aires donde un grupo de intendentes trabaja desde principio de año para que “El Colo” sea candidato a gobernador. Karina Milei, con Lule y Martín Menem, los sobrevuelan y tejen también con las provincias como filtro entre lo que los gobernadores piden a Santilli y lo que puede conceder la lapicera del ministro de Economía Luis Caputo. Incluso el trío actúa ahora sobre los senadores aliados obligando a Bullrich a adaptarse al nuevo esquema. En el medio, el “Colo” hace equilibrio.
De las leyes que son prioridad para el Gobierno, la reforma política es la primera. Sin embargo, es ahora el PRO, como principal aliado, el espacio que pone condiciones. Primero piden que ficha limpia se trate como una ley por separado y que no se eliminen las PASO. “Podemos hablar de mejorar el sistema” admitieron desde allí a Río Negro y recordaron que ya hay presentado un proyecto amarillo para eliminar la obligatoriedad de las primarias.
A Karina en cambio se le ocurrió pactar con los aliados el uso de colectoras, un sistema electoral que tanto el PRO como la UCR han considerado reñidos con las buenas prácticas de la democracia. Quiere dividir y polarizar, que le sumen incluso peronistas como Raúl Jalil u Osvaldo Jaldo.
Muchos de los jefes provinciales que no son del PRO ni la UCR son rehenes de sus propias necesidades económicas. Claudio Vidal en Santa Cruz, por ejemplo, depende de los adelantos de coparticipación. Otros temen a Milei y al derrumbe electoral del peronismo en la pelea por el liderazgo.
El 9 de Julio en Tucumán será una fecha clave. Santilli tiene que llevarle a Milei tantos o más gobernadores que los que acompañaron su jura. No celebrarán la Independencia. Buscarán apoyos para la reelección.
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