Una economía de Dubái y los servicios públicos de Haití
Son bienvenidas las inversiones de YPF a nuestra provincia pero debe haber inversión del Estado en rutas, salud pública, educación, ciencia y técnica, seguridad y viviendas.
Las inversiones de YPF son auspiciosas para Río Negro porque la provincia pasará de ser “zona de paso” a ser plataforma de salida al mundo y esto generará en nuestro territorio la base operativa, el mantenimiento, la operación y los servicios marítimos entre otros beneficios.
A su vez puede generar el desarrollo de una zona industrial asociada al fraccionamiento y la gestión del GNL.
Como beneficios también podemos mencionar los empleos generados durante la construcción de la infraestructura y luego en menor escala el personal que sea necesario paras operar todo lo relativo a la exportación del GNL.
Este proyecto se inscribe en la evolución de la política energética nacional tras la renacionalización de YPF en 2012, durante la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner, cuando el Estado recuperó el control mayoritario de la petrolera estatal para promover el desarrollo de hidrocarburos no convencionales como los de Vaca Muerta.
El entonces viceministro de economía, Axel Kicillof, tuvo un rol muy importante para intervenir primero, estatizar después, e impulsar el desarrollo necesario para recuperar la soberanía energética argentina frente a la desinversión previa de la empresa.
Por otro lado tenemos que ver de qué se trata el Aporte Comunitario que haría YPF a la provincia según lo que se anunció después de la firma del acta, si es una suma importante y se puede controlar su destino también será importante para el Estado provincial.
Hay que ser positivos pero requiriendo más información porque aún no conocemos la totalidad del acuerdo ni la letra chica del mismo.
Les pido a los funcionarios provinciales y nacionales que moderen los niveles de promesa porque en la provincia venimos de la frustración de las inversiones declamadas por la ex gobernadora Arabela Carreras sobre el hidrógeno verde y otras previas que luego generan frustración en las comunidades.
Por ejemplo, el ministro del Interior Diego Santilli definió a Neuquén como el “Abu Dabi argentino” por poseer una de las cuencas de gas y petróleo más importantes del mundo, mientras que reservó para Río Negro el calificativo de “Dubái”, fundamentando su postura en el rol logístico y portuario que asumirá la provincia en los próximos años.
Son bienvenidas las inversiones de YPF a nuestra provincia pero tenemos que decirle al ministro Santilli que si no hay inversión del Estado en rutas, salud pública, educación, ciencia y técnica, seguridad y viviendas, entre otras necesidades que tiene Río Negro, nos lleva a reformular la frase diciendo que podemos ser Dubái pero tener la infraestructura y los servicios de Haití.
Valoramos este avance y tenemos que conocer el texto completo del Acta, firmada entre YPF y el gobernador Weretilneck, y ver qué impuestos y tasas quedan estables, si esto incluye a los municipios, cuál es la magnitud del “aporte comunitario”, cómo se controla este aporte, cuál es el plan de infraestructura pública previsto, cuál es la participación de los proveedores locales, cuáles son los cuidados ambientales, si la provincia puede utilizar el gas para desarrollar industrias en la zona, entre otros puntos relevantes para el desarrollo que queremos de Río Negro.
* Diputado nacional por Río Negro, Fuerza Patria.
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