Oscar Nudler: para qué filosofar en el siglo XXI
El filósofo se entrevistó con “Río Negro” anticipando temas del X Coloquio Internacional que comienza en Bariloche.
Los Coloquios Internacionales Bariloche de Filosofía regresan y su décima edición se realizará del 15 al 17, organizados por la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro. Nuevamente serán coordinados por Oscar Nudler, quien habló con “Río Negro”.
“Yo había hecho un ciclo de coloquios que tuvieron una repercusión insospechada por mí, cuando los empecé, por la trascendencia internacional que adquirieron. Venían filósofos de todo el planeta”, rememora Oscar. “ Y una vez que organicé nueve, pensé que ya estaba bien… Cuando me plantearon la posibilidad de retomar la serie, al principio me resistí, pero dada la situación de crisis que atraviesa nuestro país y el mundo en general, no es posible negarse a pensar sobre ella y sí ofrecer un diagnóstico y programa para enfrentarla. Por esa convicción me decidí a llamar a colegas de Argentina y del exterior, para que reflexionen acerca de esto”.
P- Ante la crisis, estamos en medio de una incertidumbre cada vez más agresiva en nuestras comunes vidas, nos llenamos de preguntas…
R- Porque no es solo económica o política, sino multidimensional. Afecta incluso en sentido de la vida humana y genera, como bien decías, una gran incertidumbre sobre qué va a ocurrir y qué podemos hacer para mejorar. De esos interrogantes la filosofía se ocupó desde su nacimiento en la antigua Grecia.
Por ejemplo, cuando la gran crisis de la democracia en Atenas, surgió un filósofo, Sócrates, y el movimiento socrático que abarcó toda la antigüedad occidental y del Medio Oriente, y aportó su visión teórica y práctica. Su diagnóstico fue que la forma de vida ateniense era su causa principal y para afrontarla había que modificarla. Lo mismo ocurrió en los siglos XVII y XVIII; en el primero hubo una enorme crisis justo en el momento de una gran creatividad de la que emergieron la ciencia y la filosofía moderna. Fue el período de mayor persecución y quema de brujas en Europa, a la par que surgió el movimiento de la Ilustración. Los franceses (François-Marie Arouet) Voltaire, Denis Diderot, los llamados philosophes, tuvieron una gran influencia o en Alemania Immanuel Kant… Si eso hicieron pensadores como ellos, ¿se puede desde la filosofía, hoy, aportar algo para enfrentar la crisis? Que tiene parecidos con los conflictos históricos pasados y también diferencias…
P- La crisis actual se relaciona con el modo en que vivimos, con cómo nos apropiamos de la naturaleza, con la explotación del trabajo humano, con el sometimiento de pueblos enteros a la guerra, la migración forzada, la falta de alimentos…
R- Así es. Y yo distingo entre crisis de mundo y del mundo.
P- Veamos una por una.
R- Las primeras solían afectar a un mundo dado, Grecia que te mencioné, pero no necesariamente a otros como China, India, debido a un relativo aislamiento. Ahora, con la globalización, eso se terminó y hablamos de crisis del mundo o globales. Antes se hacía una diferenciación neta entre civilización y barbarie, incluso en el siglo XIX se hablaba de épocas en la historia de la humanidad, una de salvajismo, otra de barbarie y la final de civilización.
Pero, barbarie y civilización van juntas. Ahora tenemos una forma nueva de barbarie, lo cual no quiere decir que las anteriores hayan desaparecido ni mucho menos. Estamos ante una tecnológicamente sofisticada como ocurrió en Hiroshima donde un avión con una sola bomba, destruyó la ciudad completa. Esa técnica de destrucción masiva se ha especializado hasta llegar a los drones lanzados desde muchísimos kilómetros de su objetivo que matan a quienes se busca eliminar y a personas ajenas al conflicto. Entonces, me pregunto también cómo desde la filosofía se podría ayudar a la lucha contra esa brutalidad.
P- Es necesario que lo haga, que use su lenguaje para hacer comprensible, abordable la crisis.
R- Justamente, se ha dedicado a las relaciones entre sus diferentes dimensiones y entre los distintos discursos que se ocupan de ellas. Así tenemos una filosofía de la ciencia, una del arte, del lenguaje. Yo las llamo filosofías de… Cuando desde una disciplina se quiere saber acerca de su propia naturaleza, se sale de la misma y se entra en la filosofía que tiene un saber acumulado sobre cómo ocuparse de las relaciones entre dimensiones y discursos. Ahí, a mi juicio, puede jugar un papel importante.
P- Si esta posibilidad queda en el Coloquio y no gana espacios de acceso cotidiano, se reduce su alcance.
R- Es muy cierto, y ya lo vieron algunos filósofos. Kant dijo que la filosofía tiene que moverse entre dos polos. Por un lado, es un saber riguroso, erudito, para gente formada, especializada; por el otro, no puede desentenderse de lo que él llamaba una visión del mundo, popular diría hoy. Debe tender puentes entre ambos extremos, el erudito y el saber al alcance de todos. Es un error considerarla simplemente una especialidad, no puede reducirse así y seguir siendo filosofía.
Sin que la filosofía se atribuya un rol paternalista, como algunos se han arrogado de hecho, de saber que está en la cumbre de todos los saberes. Nada de eso. Es simplemente un punto de vista diferente.
P- Así como el arte tiene los suyos, la sociología o la antropología, la filosofía abarca muchos de esos campos del pensamiento. Sí necesita contactos, por caso un diario, un canal de televisión, un espacio radial, para discutir estas cuestiones y ampliar el horizonte.
R- Exacto. Esto se da poco hoy. Sócrates hacía filosofía en el ágora, en el mercado, donde se concentraba la vida pública de Atenas. Él estaba ahí y dialogaba con todos los que se prestaban a su invitación a conversar. O sea, encerrar a la filosofía en la torre de marfil es antisocrático (sonríe Nudler).
P- Y va contra el sentido propio de acumular saberes. ¿Para qué se pensó, se escribió, se criticó tanto, si no es para seguir ampliando el conocimiento a más y más cabezas?
R- Bueno, algunos no lo creen así. Son, en ese sentido, elitistas, creen que es para unos pocos… Yo creo que eso es suicida porque no se puede excluir a las mayorías. Un problema ligado con esto, es el de la robótica actual. Cada vez son más las industrias que en lugar de emplear trabajadores, tienen robots para producir bienes de consumo. Con las llamadas tecnologías de la información, ahora no hace falta ir al banco para hacer una operación, basta con tener una computadora o un celular desde tu casa, por internet. Entonces, el empleado que antes realizaba eso, se queda sin trabajo, lo despiden porque no es necesario.
Ciertamente, hacen falta pocas personas para manejar un conjunto de robots, un ingeniero, un técnico, pueden controlar una fábrica entera, pero se produce para consumir y los robots no consumen. Claro, tampoco protestan, ni reclaman aumentos de salario, no exigen reivindicaciones, no tienen paritarias.
La élite del poder puede tener el consumo más escandaloso, más suntuario que pueda imaginarse, pero nunca equivale al de las grandes mayorías de la población. ¿Qué se hace en un mundo que excluye cada vez más a más personas? Ahí hay que reflexionar, pensar ¿cómo incluimos a la gente que el sistema productivo expulsa?
“¿Se puede desde la filosofía, hoy, aportar algo para enfrentar la crisis, que no es sólo económica?”,
se pregunta de manera retórica Oscar Nudler.
Oscar Nudler
Biografía breve
Konex 2016 a las Humanidades en Lógica y Filosofía de la Ciencia, Oscar Nudler es profesor en Filosofía de la Universidad Nacional de Buenos Aires (1963); Doctor en Filosofía, Facultad de Humanidades de la UN de La Plata (1974); titular de la Cátedra Unesco de Filosofía que se dictó en la Universidad Nacional del Comahue; Director de la Maestría en Filosofía e Historia de la Ciencia de la UNCo; Investigador Principal del Conicet desde el 1986; Profesor Consulto de la Universidad Nacional de Río Negro; y creador de los “Coloquios Internacionales Bariloche de Filosofía”, iniciados en 1992.
Oscar Nudler fue galardonado el año pasado con el Konex 2016 a las Humanidades en Lógica y Filosofía de la Ciencia.
“(La filosofía) debe tender puentes entre el erudito y el saber al alcance de todos. Es un error considerarla simplemente una especialidad, no puede reducirse así y seguir siendo filosofía”.
“La élite del poder puede tener el consumo más escandaloso, pero nunca equivale al de las grandes mayorías de la población”,
apunta Nudler.
Organizados por la sede Andina de la UNRN, los Coloquios Internacionales Bariloche de Filosofía se realizarán desde el miércoles al viernes próximos.
Datos
- “¿Se puede desde la filosofía, hoy, aportar algo para enfrentar la crisis, que no es sólo económica?”,
- Oscar Nudler fue galardonado el año pasado con el Konex 2016 a las Humanidades en Lógica y Filosofía de la Ciencia.
- “(La filosofía) debe tender puentes entre el erudito y el saber al alcance de todos. Es un error considerarla simplemente una especialidad, no puede reducirse así y seguir siendo filosofía”.
- “La élite del poder puede tener el consumo más escandaloso, pero nunca equivale al de las grandes mayorías de la población”,
- Organizados por la sede Andina de la UNRN, los Coloquios Internacionales Bariloche de Filosofía se realizarán desde el miércoles al viernes próximos.