“Oscar Valls: docente comprometido con la labor comunitaria neuquina”

Redacción

Por Redacción

Una vez más llevo a la consideración de las autoridades municipales neuquinas y a la población en general el recuerdo de personas que se asentaron tempranamente en estas tierras y que escribieron su historia con su tesonero trabajo. No lo hago en vano: aún quedan muchos ilustres habitantes de estas tierras cuya memoria corre el riesgo de perderse. Esta es la oportunidad de don Oscar Valls. Nació en Sabadell, provincia de Cataluña, España, el 19 de febrero de 1900. A los nueve años de edad arribó a la Argentina con sus padres, Calisto y María, y dos hermanos. Se asentaron en el barrio porteño de Almagro. Oscar cursó el secundario en la Escuela Normal, en donde se recibió de maestro. Una vez egresado se trasladó a la Península Santa María, situada entre Villa La Angostura y Bariloche, a trabajar como maestro en la estancia de los Jones. Cumplidas sus funciones regresó a Buenos Aires, pero al poco tiempo retornó a la región debido a que obtuvo su nombramiento como maestro en San Martín de los Andes. Era 1920. En Arroyo Blanco, pequeña localidad de San Martín de los Andes, vivía su novia, María Benjamina Moreno Castellano. Por ello, Valls recorría todas esas leguas a caballo para ir a visitar a la hija del comisario del lugar. La familia Moreno era proveniente de Córdoba de Traslasierra. (Recordemos que el territorio neuquino tuvo un gobernador llamado Pedro Antonio Moreno, tío abuelo de los Valls, hermano del abuelo Ramón. Había sido compañero del presidente Perón en el Colegio militar de la Nación). Oscar y María Benjamina se casaron en San Martín de los Andes en 1924. De esta unión nacieron: Oscar, quien falleciera cuando era pequeño; María Josefina, “Negrita”, como la conocemos, nacida en 1928; Oscar Ramón, “Tata”, nacido en 1930 en Buenos Aires, casado con Sonia Russo con la que tuvo tres hijos; Gustavo Héctor, “Gaucho”, nacido en 1932 casado con Dolores Martha Larguía; Martha Benjamina, nacida en 1936, fallecida a los siete años de tifus, y Luis Bernardo, “Lucho”, nacido en 1940, casado con Dina Rosa Costa con quien tuvo cuatro hijas. Don Oscar fue un docente comprometido no solamente con la labor pedagógica sino con todo quehacer social. Además de ser maestro y director de escuelas cordilleranas, se hizo cargo de la incipiente Escuela Nº 107 en la calle San Martín (lindante con la Panadería del Sur, de don Gregorio Martínez). Fue él quien tomó la iniciativa de la construcción del edificio sobre la Ruta 22, en donde está emplazada actualmente. Con la ayuda de varios vecinos (los Peters, los Riba, los Serrano, los Benvenutti, los García Palazón, los Bou, los Buchiniz, los Verdún, entre tantos) organizaban kermeses para recaudar fondos, con lo que se compró materiales. Enviados por el gobernador Pilotto, el albañil don Fantini y un ayudante levantaron tres aulas y una galería cerrada dentro de un predio de una hectárea. A partir de 1936 y hasta 1960, Valls integró la Comisión Directiva del Club Independiente; fue presidente durante dos períodos y vicepresidente en otros acompañando a Fernando García. También fue tesorero: con Coco Iommi, con el escribano López, con Coco Arnaudo, entre tantos. Trabajó en la Cooperativa Frutícola de Neuquén y desde 1960 a 1970 fue su gerente. Colaboró con la Cooperativa de Luz de Plottier, con personas como Battilana, Plottier entre otros. En 1970 fue administrador del Colegio Don Bosco, cuando fue director el padre Gregui. Valls se jubiló en 1975. Señores intendente, concejales: creo haber expuesto, de manera resumida, las razones por las que don Valls merece el reconocimiento para que una calle neuquina lleve su nombre. Esas calles que don Oscar transitara con el afán de lograr beneficios para la sociedad local. No lo olvidemos. Beatriz Carolina Chávez DNI. 6.251.256 Neuquén

Beatriz Carolina Chávez DNI. 6.251.256 Neuquén


Una vez más llevo a la consideración de las autoridades municipales neuquinas y a la población en general el recuerdo de personas que se asentaron tempranamente en estas tierras y que escribieron su historia con su tesonero trabajo. No lo hago en vano: aún quedan muchos ilustres habitantes de estas tierras cuya memoria corre el riesgo de perderse. Esta es la oportunidad de don Oscar Valls. Nació en Sabadell, provincia de Cataluña, España, el 19 de febrero de 1900. A los nueve años de edad arribó a la Argentina con sus padres, Calisto y María, y dos hermanos. Se asentaron en el barrio porteño de Almagro. Oscar cursó el secundario en la Escuela Normal, en donde se recibió de maestro. Una vez egresado se trasladó a la Península Santa María, situada entre Villa La Angostura y Bariloche, a trabajar como maestro en la estancia de los Jones. Cumplidas sus funciones regresó a Buenos Aires, pero al poco tiempo retornó a la región debido a que obtuvo su nombramiento como maestro en San Martín de los Andes. Era 1920. En Arroyo Blanco, pequeña localidad de San Martín de los Andes, vivía su novia, María Benjamina Moreno Castellano. Por ello, Valls recorría todas esas leguas a caballo para ir a visitar a la hija del comisario del lugar. La familia Moreno era proveniente de Córdoba de Traslasierra. (Recordemos que el territorio neuquino tuvo un gobernador llamado Pedro Antonio Moreno, tío abuelo de los Valls, hermano del abuelo Ramón. Había sido compañero del presidente Perón en el Colegio militar de la Nación). Oscar y María Benjamina se casaron en San Martín de los Andes en 1924. De esta unión nacieron: Oscar, quien falleciera cuando era pequeño; María Josefina, “Negrita”, como la conocemos, nacida en 1928; Oscar Ramón, “Tata”, nacido en 1930 en Buenos Aires, casado con Sonia Russo con la que tuvo tres hijos; Gustavo Héctor, “Gaucho”, nacido en 1932 casado con Dolores Martha Larguía; Martha Benjamina, nacida en 1936, fallecida a los siete años de tifus, y Luis Bernardo, “Lucho”, nacido en 1940, casado con Dina Rosa Costa con quien tuvo cuatro hijas. Don Oscar fue un docente comprometido no solamente con la labor pedagógica sino con todo quehacer social. Además de ser maestro y director de escuelas cordilleranas, se hizo cargo de la incipiente Escuela Nº 107 en la calle San Martín (lindante con la Panadería del Sur, de don Gregorio Martínez). Fue él quien tomó la iniciativa de la construcción del edificio sobre la Ruta 22, en donde está emplazada actualmente. Con la ayuda de varios vecinos (los Peters, los Riba, los Serrano, los Benvenutti, los García Palazón, los Bou, los Buchiniz, los Verdún, entre tantos) organizaban kermeses para recaudar fondos, con lo que se compró materiales. Enviados por el gobernador Pilotto, el albañil don Fantini y un ayudante levantaron tres aulas y una galería cerrada dentro de un predio de una hectárea. A partir de 1936 y hasta 1960, Valls integró la Comisión Directiva del Club Independiente; fue presidente durante dos períodos y vicepresidente en otros acompañando a Fernando García. También fue tesorero: con Coco Iommi, con el escribano López, con Coco Arnaudo, entre tantos. Trabajó en la Cooperativa Frutícola de Neuquén y desde 1960 a 1970 fue su gerente. Colaboró con la Cooperativa de Luz de Plottier, con personas como Battilana, Plottier entre otros. En 1970 fue administrador del Colegio Don Bosco, cuando fue director el padre Gregui. Valls se jubiló en 1975. Señores intendente, concejales: creo haber expuesto, de manera resumida, las razones por las que don Valls merece el reconocimiento para que una calle neuquina lleve su nombre. Esas calles que don Oscar transitara con el afán de lograr beneficios para la sociedad local. No lo olvidemos. Beatriz Carolina Chávez DNI. 6.251.256 Neuquén

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