Otra gran “diablura”
Independiente superó otra instancia copera y ahora irá por la gloria ante Racing.
Independiente trabajó duro para eliminar a Racing de Olavarría y obtener así el enorme “premio” de enfrentar en la próxima instancia de la Copa Argentina al Racing grande, al de Avellaneda. Parece un juego de palabras, pero el destino acomodó la serie de tal forma, que el elenco neuquino tendrá dos equipos homónimos en la misma competencia y de manera consecutiva. Claro, la gran diferencia es que su derrotado de ayer es el Racing de Olavarría y su próximo rival será el de Avellaneda, actual campeón del fútbol argentino de primera división y uno de los candidatos en la Copa Libertadores. El partido ante la Academia aún no tiene fecha, pero seguramente será una bisagra para el fútbol regional por la trascendencia del rival, la posibilidad de ser televisado para todo el país y, porque no, por la chance de hacer historia ante uno de los grandes de Argentina. Ayer se notó la falta de ritmo de dos equipos que aún no están en competencia. Es más, ni siquiera comenzaron la parte fuerte de la pretemporada. Ante este panorama, se lo vio más organizado al elenco dirigido por Gustavo Coronel. Los bonaerenses no acumulaban entrenamientos juntos y apenas se juntaron hace una semana para encarar un encuentro postergada del año pasado. La calurosa tarde comenzó de manera ideal para Independiente. De movida, Mauricio Villa se encontró solo frente al arquero cuando apenas se jugaban cinco minutos, pero su remate se fue acariciando el palo izquierdo del arco defendido por David Jaime. El local enhebró un par de ataques consecutivos peligrosos, pero falló a la hora de definir, lo que sería una constante a lo largo del encuentro. Racing contestó con un desborde de Palacios que Castellano no pudo conectar en la boca del arco. El golpe por golpe se terminó cuando Esteban Jofré, de correcto arbitraje, le mostró la roja a Braian Palacios a los 19 minutos de juego por una brusca infracción a Nahuel González. Con uno menos, la visita se refugió cerca de su arco y apostó a algún contragolpe. Justamente en una contra, Castellano adelantó la pelota, Pirotta llegó primero y el delantero lo golpeó violentamente ganándose la expulsión. Con dos hombres de más, Coronel mandó a la cancha desde el inicio del segundo tiempo a Hugo Hernández para intentar perforar la cerrada defensa olavarriense. La posibilidad la tuvo Villa por duplicado al minuto y a los 5’, tras dos precisos centros de Lucero, pero nuevamente falló en la puntada final. Jaime respondió bárbaro ante un remate cerrado de Hernández y también le ganó el duelo a Manolo Berra. Pero cuando la desesperación se adueñaba de todos en La Chacra, Orlando Porra, de discreto partido hasta ese momento, frotó la lámpara y sacó un picante zurdazo que se le coló entre las manos al bueno de David Jaime. Arriba en el marcador y con dos jugadores de más, Independiente intentó hacer circular el balón para matar el tiempo restante. Racing lo buscó con orgullo y casi acierta en la última bola, que acarició el palo del arco defendido por Peralta luego de un córner envenenado. El pitazo final de Jofré permitió el desahogo del millar de hinchas del Rojo que se acercaron hasta la Confluencia para ver como su equipo hace historia en la Copa Argentina.
COPA ARGENTINA
Independiente trabajó duro para eliminar a Racing de Olavarría y obtener así el enorme “premio” de enfrentar en la próxima instancia de la Copa Argentina al Racing grande, al de Avellaneda. Parece un juego de palabras, pero el destino acomodó la serie de tal forma, que el elenco neuquino tendrá dos equipos homónimos en la misma competencia y de manera consecutiva. Claro, la gran diferencia es que su derrotado de ayer es el Racing de Olavarría y su próximo rival será el de Avellaneda, actual campeón del fútbol argentino de primera división y uno de los candidatos en la Copa Libertadores. El partido ante la Academia aún no tiene fecha, pero seguramente será una bisagra para el fútbol regional por la trascendencia del rival, la posibilidad de ser televisado para todo el país y, porque no, por la chance de hacer historia ante uno de los grandes de Argentina. Ayer se notó la falta de ritmo de dos equipos que aún no están en competencia. Es más, ni siquiera comenzaron la parte fuerte de la pretemporada. Ante este panorama, se lo vio más organizado al elenco dirigido por Gustavo Coronel. Los bonaerenses no acumulaban entrenamientos juntos y apenas se juntaron hace una semana para encarar un encuentro postergada del año pasado. La calurosa tarde comenzó de manera ideal para Independiente. De movida, Mauricio Villa se encontró solo frente al arquero cuando apenas se jugaban cinco minutos, pero su remate se fue acariciando el palo izquierdo del arco defendido por David Jaime. El local enhebró un par de ataques consecutivos peligrosos, pero falló a la hora de definir, lo que sería una constante a lo largo del encuentro. Racing contestó con un desborde de Palacios que Castellano no pudo conectar en la boca del arco. El golpe por golpe se terminó cuando Esteban Jofré, de correcto arbitraje, le mostró la roja a Braian Palacios a los 19 minutos de juego por una brusca infracción a Nahuel González. Con uno menos, la visita se refugió cerca de su arco y apostó a algún contragolpe. Justamente en una contra, Castellano adelantó la pelota, Pirotta llegó primero y el delantero lo golpeó violentamente ganándose la expulsión. Con dos hombres de más, Coronel mandó a la cancha desde el inicio del segundo tiempo a Hugo Hernández para intentar perforar la cerrada defensa olavarriense. La posibilidad la tuvo Villa por duplicado al minuto y a los 5’, tras dos precisos centros de Lucero, pero nuevamente falló en la puntada final. Jaime respondió bárbaro ante un remate cerrado de Hernández y también le ganó el duelo a Manolo Berra. Pero cuando la desesperación se adueñaba de todos en La Chacra, Orlando Porra, de discreto partido hasta ese momento, frotó la lámpara y sacó un picante zurdazo que se le coló entre las manos al bueno de David Jaime. Arriba en el marcador y con dos jugadores de más, Independiente intentó hacer circular el balón para matar el tiempo restante. Racing lo buscó con orgullo y casi acierta en la última bola, que acarició el palo del arco defendido por Peralta luego de un córner envenenado. El pitazo final de Jofré permitió el desahogo del millar de hinchas del Rojo que se acercaron hasta la Confluencia para ver como su equipo hace historia en la Copa Argentina.
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