Oyarbide investiga un caso del 78 en Roca

Redacción

Por Redacción

ROCA (AR).- El juez Norberto Oyarbide, titular del juzgado de primera instancia en lo Criminal y Correccional Federal Nº 5, estuvo ayer en Roca para recibir personalmente el testimonio de una mujer en el marco de una investigación por presuntos delitos de lesa humanidad. En diálogo exclusivo con “Río Negro” el magistrado precisó que se trata de un hecho ocurrido en Capital Federal en el año 1978 y que tiene como principal protagonista y testigo a una mujer ahora radicada en General Roca, cuya identidad adelantó que se mantendrá en estricta reserva “porque es un tema sumamente delicado y personal” y también “por razones de seguridad”. El expediente está recién iniciado (“Apenas tiene 60 fojas”, apuntó la secretaria de Oyarbide, Patricia Palmisano) y “comenzó con una denuncia de apropiación” atribuida a militares del último gobierno de facto, explicó. Sin embargo, el magistrado coincidió con su secretaria en que “se comenzó a investigar una cosa y ahora parece ser otra, muy delicada, profunda y muy dolorosa para esta señora”. El misterio en torno del trasfondo de la causa judicial comenzó a crecer con el correr de las horas. El mediático juez bonaerense llegó temprano al juzgado federal de Roca, ubicado en España y San Martín, y recibió personalmente la declaración a la mujer acompañado por el juez federal local Guido Otranto. Tal fue el hermetismo que se mantuvo durante la diligencia que ni otros magistrados del fuero federal ni los empleados conocían las razones de la inesperada visita de Oyarbide. “Nos vamos inmensamente satisfechos con el testimonio que hemos recibido, que nos permite iniciar una serie de pasos muy estrictos para esclarecer lo que realmente ocurrió. Hay enormes medidas procesales previstas”, adelantó el juez, quien admitió que por la crudeza y profundidad del relato escuchado “terminamos todos llorando: la testigo, la secretaria y yo mismo”.

Verónica Roig


ROCA (AR).- El juez Norberto Oyarbide, titular del juzgado de primera instancia en lo Criminal y Correccional Federal Nº 5, estuvo ayer en Roca para recibir personalmente el testimonio de una mujer en el marco de una investigación por presuntos delitos de lesa humanidad. En diálogo exclusivo con “Río Negro” el magistrado precisó que se trata de un hecho ocurrido en Capital Federal en el año 1978 y que tiene como principal protagonista y testigo a una mujer ahora radicada en General Roca, cuya identidad adelantó que se mantendrá en estricta reserva “porque es un tema sumamente delicado y personal” y también “por razones de seguridad”. El expediente está recién iniciado (“Apenas tiene 60 fojas”, apuntó la secretaria de Oyarbide, Patricia Palmisano) y “comenzó con una denuncia de apropiación” atribuida a militares del último gobierno de facto, explicó. Sin embargo, el magistrado coincidió con su secretaria en que “se comenzó a investigar una cosa y ahora parece ser otra, muy delicada, profunda y muy dolorosa para esta señora”. El misterio en torno del trasfondo de la causa judicial comenzó a crecer con el correr de las horas. El mediático juez bonaerense llegó temprano al juzgado federal de Roca, ubicado en España y San Martín, y recibió personalmente la declaración a la mujer acompañado por el juez federal local Guido Otranto. Tal fue el hermetismo que se mantuvo durante la diligencia que ni otros magistrados del fuero federal ni los empleados conocían las razones de la inesperada visita de Oyarbide. “Nos vamos inmensamente satisfechos con el testimonio que hemos recibido, que nos permite iniciar una serie de pasos muy estrictos para esclarecer lo que realmente ocurrió. Hay enormes medidas procesales previstas”, adelantó el juez, quien admitió que por la crudeza y profundidad del relato escuchado “terminamos todos llorando: la testigo, la secretaria y yo mismo”.

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