Paisajes patagónicos iluminados por la Luna
De Primeros Pinos a Las Grutas, el alucinante viaje de dos fotógrafos en busca de los escenarios más atractivos de la región para captar imágenes nocturnas con luz natural.
¿Cómo se ve el Valle de la Luna Rojo durante las noches luminosas del Alto Valle? ¿En qué época del año conviene salir a buscar estrellas fugaces? ¿Cuál es la mejor manera de captar a gigantes como los volcanes Lanín y Copahue con poca luz? ¿Cuánto tiempo de exposición es necesaria para captar los paisajes nocturnos? ¿Cuáles son los mejores escenarios de la región para retratarlos en la oscuridad? Estas y otras preguntas tienen respuesta de la mano de las travesías de Pablo Dómina y Gonzalo José Palermo, dos fotógrafos apasionados por la fotografía nocturna. Entre sus lugares elegidos figuran Primeros Pinos y sus hermosas araucarias, las zonas cercanas a los imponentes volcanes Lanín y Copahue, los Gigantes y los cañadones en El Chocón, Tratayén y sus increíbles totems de piedra y barro en la barda desierta (a 10 km de Añelo) y Challacó, en las cercanías de la antigua estación de tren en el departamento neuquino de Confluencia. “Mucha gente se sorprende con las fotos, piensa que son trucos con el photoshop. Y no es así: es el tiempo de exposición a alta sensibilidad en lugares aislados sin contaminación lumínica”, cuenta Pablo. Y agrega: “El mejor cielo es el de invierno, más profundo y más oscuro. No es que hay más estrellas; es que se ven mejor”. Muestra En estos días, sus fotos son exhibidas en Neuquén en el café Otilia (Leloir 751, frente a la Legislatura). También organizan salidas en la región y talleres con fotógrafos argentinos y del exterior. En estas páginas comparten una selección de sus fotos con los lectores del “VOY” y describen cómo las obtuvieron.
Tratayén. “Unos 10 km antes de Añelo encontrás estos tótems de piedra y barro a los que llegás por un camino de tierra. En el cielo se ven dos estrellas cayendo o tal vez un cometa. Vos podés planificar la salida en base a la ruta de los aviones y de los satélites. Y también en base a la época de la lluvia de estrellas, en agosto: en vez de caer una por hora, caen 10 o 12. Aquí: 23 segundos de exposición e Iso 1.600”, explica Pablo.
Fotos: Pablo Dómina y Gonzalo José Palermo
suple voy