Para los peronistas anti-K, no hay 2015 sin 2013

Acordaron fortalecer los bloques parlamentarios.



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El gobernador cordobés recibió a De Narváez, entre otros.

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“No hay 2015 para nosotros, si antes no nos juntamos y en el 2013 le ponemos un límite al kirchnerismo en cada una de las provincias”. Esa fue una de las conclusiones, de los peronistas disidentes que compartieron un asado hasta horas de la madrugada de ayer con el gobernador José Manuel De la Sota, en la Casa de Córdoba en la capital federal. “Si bien no lo descarto, nunca dije que voy a ser candidato a Presidente”, despejó el camino De la Sota, mientras Francisco De Narváez (promotor de una mesa redonda para evitar que alguien se siente en la cabecera), dijo que no agitará, hasta que pasen las legislativas del año próximo, una posible nominación para la gobernación de la provincia de Buenos Aires. El marco del encuentro para “reconstruir” al peronismo (se descalificó como tal al kirchnerismo), fue la marcha de la ciudadanía del jueves pasado en todo el país para iniciar una nueva etapa que, en palabras del diputado bonaerense Alberto Assef, “acote el poder centralizado y el autoritarismo creciente” de la presidente Cristina Fernández. Participaron también representantes del duhaldismo y dirigentes de distritos como Mendoza, Santa Fe Entre Ríos y Tierra del Fuego. La diputada Claudia Rucci, comprometió a los presentes para participar la semana próximo de una concentración en los tribunales de Comodoro Py, para pedir que no se archive la causa por el asesinato de su padre José Ignacio Rucci, secretario general de la CGT, cometido hace 39 años. Darán el presente en ese acto Hugo Moyano y Gerónimo “Momo” Venegas, conductores de la central obrera opositora al gobierno. Según las fuentes consultadas por “Río Negro”, uno de los propósitos de estos justicialistas, en la búsqueda de una alternativa política, es fortalecer la representación parlamentaria y dejar para más adelante los contactos con el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, con quien tienen tendidas redes subterráneas. Otra de las metas es bloquear cualquier intento re-reeleccionista. “El oficialismo, obligado por los que se expresaron contra la inseguridad, la inflación y la falta de independencia judicial, ha hecho un intervalo, pero cuando pueda insistirá con la reforma constitucional”, reveló un portavoz. Fortalecer un espacio de identidad justicialista supone para sus componentes vencer viejos recelos. “La gente se unió en la calle por encima de todos nosotros. Nos dio un mandato, pero también generó un gran interrogante que solo podremos responder si nos damos continuidad”, concluyó.

arnaldo paganetti


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Para los peronistas anti-K, no hay 2015 sin 2013