Para Sartor, la UCR debe seguir «mimando» a Arriaga

El ministro y máximo operador de Verani estima que el candidato a gobernador por la Alianza en el 2003 no debe ser de Roca.

Redacción

Por Redacción

Viedma (AV).- Daniel Sartor, mano derecha de Pablo Verani, considera que «el próximo candidato a gobernador no puede ser de Roca, sólo debe acompañar este proyecto provincial».

Así, se alineó frente a aquellos veranistas que impulsan la precandidatura de José Luis Rodríguez, aunque Sartor ya postuló al hombre de Economía para el 2007. En cambio, el ministro de Desarrollo Social ayer se mostró algo más cauteloso -que de costumbre- en la postulación de Julio Arriaga. «Se pueden articular todas las posibilidades para imponer a un radical, pero se debe advertir que se integra una Alianza y de la necesidad de oxigenar la clase política», dijo.

La exposición de Sartor en la proyección de Arriaga siempre fue excluyente. También es cierto que fue el estratega y operador del entendimiento electoral del año pasado con el cipoleño, que consolidó la reelección de Verani. Por eso, la controlada ansiedad de hoy tiene su explicación. El ministro se siente en la soledad oficial cuando de la postulación de Arriaga se trata. Sólo reconoce en igual dirección que se mantiene la palabra empeñada de Verani.

Sartor defiende -como nadie- los créditos políticos del gobernador. Así, el ministro no dudó ante «Río Negro» que en Viedma ganaron «Bautista Mendioroz y Pablo Verani porque priorizaron la gobernabilidad por sobre el oportunismo» del ex gobernador Horacio Massaccesi.

Sartor resaltó que el radicalismo insistirá en la expulsión del senador. El debate actual está planteado en la Justicia Federal, que está evaluando los mecanismos partidarios de la expulsión. La jueza Mirta Filipuzzi tiene dos alternativas: ratificar lo hecho por la Junta de Disciplinas o declarar la nulidad. «Si confirma la resolución partidaria, Massaccesi ya está expulsado, pero si la anula se reiniciará el mecanismo de expulsión», destacó.

Pero Massaccesi logró 1.500 votos radicales, fue la consulta. «Pero perdió y no tiene además autoridad moral para reclamar porque mantiene una banca de la DC», en alusión a la concejalía viedmense de Patricia Querejeta. «Entonces es cierto lo que dice, que es oposición a Verani», agregó.

Sobraron críticas a propios y ajenos. Entre estos últimos, respondió que Carlos «Larreguy no puede decir que en Viedma ganó el patrón cuando él es un títere de Remo Costanzo».

Es más, frente a una consulta sobre una posible re-reelección del gobernador Verani, el ministro respondió que «esa infamia la pretende instalar» el ex diputado nacional Oscar Machado, con lo cual intenta «no explicar su derrota» partidaria en Río Colorado.

Pero se está evaluando la posibilidad de la re-elección, fue la repregunta. «No es cierto, ése no es el estilo de Verani». Después, entendió que «se pueden articular posibilidades para que el próximo candidato sea radical».

–¿Puede ser el ministro Rodríguez? -preguntó «Río Negro».

-No, personalmente creo que Roca no puede tener otro candidato. Roca deberá acompañar este proyecto provincial. Rodríguez puede ser un excelente candidato pero en el 2007, entonces habrá que esperar un período.

-¿Entonces su candidato de la Alianza debe ser Arriaga?

-El radicalismo debe advertir que integra una Alianza y saber lo que quiere la sociedad. Verani es el reaseguro de la Alianza, cuya columna es el radicalismo. Verani es la mejor garantía por adelante porque siempre mantuvo el equilibrio y ahora además no tiene aspiraciones ni especulaciones políticas.

Saiz tiene el sillón que fue de Chironi

Miguel Saiz fue designado ayer como nuevo presidente del bloque de diputados de la Alianza.

El ex intendente de Roca reemplazará a Fernando Chironi, quien el último lunes renunció a esa conducción tras la derrota que sufriera el domingo en las elecciones internas para autoridades del Comité Viedma.

Chironi mantuvo su decisión personal de alejarse incluso frente al pedido del gobernador Pablo Verani y el vicegobernador Bautista Mendioroz.

Anteanoche, el abogado viedmense formalizó su retirada ante su bancada, la cual se volvió a reunir ayer para designar al sucesor.

Ayer, en reunión del bloque, Saiz fue aceptado por unanimidad como nuevo presidente.

Fracasó incluso el intento del vicepresidente Bautista Mendioroz de demorar la designación por algunas semanas más, pero lejos estuvo de cuestionar a Saiz.

Vía el diputado Iván Lazzeri, Mendioroz planteó un «problema de oportunidad».

Lo fundó en el hecho de que al haber acumulado el veranismo el grueso del poder en la interna de la UCR, y al tener ese sector a Roca como génesis de su gravitación, le parecía inconveniente promover ahora a uno de los dirigentes de esa línea. El flamante conductor del bloque seguirá acompañado en las vicepresidencias por Lazzari – línea Blanca, liderada por Mendioroz- y la ultraveranista Delia Dieterle.

Saiz fue intendente de Roca durante dos períodos, gestión de desigual calidad y que por largos tramos no conformó a Verani mismo.

Cuando el poder no quiere

Comparaciones de contenidos y personalidades aparte, en lo concerniente a acumular poder el veranismo se parece al sabatinismo.

Porque como aquel dirigente del radicalismo cordobés que llegó a rechazar la candidatura a vicepresidente de la Nación que le ofreciera Juan Perón, Pablo Verani siempre construye su poder desde adentro de las estructuras orgánicas del partido.

A diferencia de -por caso- otra figura cara de la UCR, Crisólogo Larralde, que apilaba poder alternando el luchar por el comité y alejándose de él, sabatinismo y veranismo hacen de ese lugar un todo.

Tras los comicios del domingo, el veranismo maneja la casi totalidad de los comités. Y en aquel que no tiene un hombre propio como presidente -caso Viedma, con Bautista Mendioroz-, éste le debe el grueso de su actual poder.

Pero además, Verani logró situar a dos de sus hombres de mayor confianza en puestos clave: Luis Falcó como titular de la UCR y Miguel Saiz liderando el bloque oficialista.

Y los dos pertenecen a esa médula del radicalismo de Roca desde donde, sobre finales del régimen militar, Verani armó «su radicalismo».

Como Amadeo Sabatini armó el suyo desde Villa María.

Y cada uno en su momento, reconocieron en decisiones concretas las lealtades allí creadas.

Por este lado se explica que «haya mucho Roca» en puntos clave de la UCR provincial. Un hecho que asusta al vicegobernador Bautista Mendioroz, que ayer pedía que se demorara en una semana más la designación de Saiz.

Casi como diciendo: «disimulemos un poco». Un insólito intento de poner un velo ante aquellos que -como su primo Horacio Massaccesi- dicen a que hay mucho peso radical de Roca en el manejo del partido.

Sucede que al poder a veces no le gusta disimular nada. Menos si ese algo es legítimo.


Viedma (AV).- Daniel Sartor, mano derecha de Pablo Verani, considera que "el próximo candidato a gobernador no puede ser de Roca, sólo debe acompañar este proyecto provincial".

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