“Pedido desesperado de asilo”
Es lo que necesitamos mi familia y yo, luego de 36 horas de bajos estridentes, baterías incesantes y gritos provenientes de la “Ruca Hue Furilofche”, fiesta de bandas metaleras que se desarrolla en el predio del club Alas, entre la desembocadura del río Ñirihuau y el lago Nahuel Huapi. Tal vez alguno de los funcionarios municipales que habilitó la realización del encuentro pueda ofrecernos un lugar donde dormir, ya que el cierre se va a extender hasta altas horas. 52 bandas de metal de todo el país y otras nacionalidades llevan tres días acampando en el lugar y sacándose las ganas de tocar a cielo abierto con toda la potencia que los equipos de sonido instalados les permiten. La música retumba en toda la bahía donde desemboca el Ñirihuau y casi ningún vecino de la zona pudo descansar tranquilo por estos días. Es cierto que somos pocos los ciudadanos que vivimos en esta zona de la ciudad, pero eso no habilita a meter semejante quilombo durante tres días sin ningún tipo de aviso o advertencia. Tres días de metal retumbando desde el mediodía hasta altas horas de la madrugada. Queremos creer que esta fiestita cuenta con algún tipo de habilitación municipal, ya que hace semanas que se anuncia en internet. Si no fuera así y resulta que a la muni “se le pasó la tortuga”, les pedimos alguna solución a los funcionarios que duermen la siesta eterna. De hecho, nos encantaría dormir una siesta, pero con este quilombo no se puede. Marcela Berdún, DNI 17.213.724 Carlos de Haro, DNI 96.126.460 Bariloche
Marcela Berdún, DNI 17.213.724 Carlos de Haro, DNI 96.126.460 Bariloche
Es lo que necesitamos mi familia y yo, luego de 36 horas de bajos estridentes, baterías incesantes y gritos provenientes de la “Ruca Hue Furilofche”, fiesta de bandas metaleras que se desarrolla en el predio del club Alas, entre la desembocadura del río Ñirihuau y el lago Nahuel Huapi. Tal vez alguno de los funcionarios municipales que habilitó la realización del encuentro pueda ofrecernos un lugar donde dormir, ya que el cierre se va a extender hasta altas horas. 52 bandas de metal de todo el país y otras nacionalidades llevan tres días acampando en el lugar y sacándose las ganas de tocar a cielo abierto con toda la potencia que los equipos de sonido instalados les permiten. La música retumba en toda la bahía donde desemboca el Ñirihuau y casi ningún vecino de la zona pudo descansar tranquilo por estos días. Es cierto que somos pocos los ciudadanos que vivimos en esta zona de la ciudad, pero eso no habilita a meter semejante quilombo durante tres días sin ningún tipo de aviso o advertencia. Tres días de metal retumbando desde el mediodía hasta altas horas de la madrugada. Queremos creer que esta fiestita cuenta con algún tipo de habilitación municipal, ya que hace semanas que se anuncia en internet. Si no fuera así y resulta que a la muni “se le pasó la tortuga”, les pedimos alguna solución a los funcionarios que duermen la siesta eterna. De hecho, nos encantaría dormir una siesta, pero con este quilombo no se puede. Marcela Berdún, DNI 17.213.724 Carlos de Haro, DNI 96.126.460 Bariloche
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