Piden siete años de prisión para basquetbolista por otra violación

Por Redacción

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VIEDMA (AV).- Por “abuso sexual agravado” la fiscalía pidió una pena efectiva para un joven que ya cumple una condena de 4 años por el mismo delito, en grado de tentativa. La fiscal Adriana Zaratiegui solicitó al Tribunal que Gonzalo Cayunao sea condenado a 7 años por “abuso sexual agravado por acceso carnal”, del que resultó víctima una chica de Viedma. En otro juicio, realizado en el 2011, el joven basquetbolista fue condenado a 4 años de prisión –pena que actualmente cumple en el Penal Nº 2 de Viedma– y resultó absuelto por el hecho que se terminó de juzgar ayer. En su momento la fiscal presentó una casación contra aquella absolución y el Superior Tribunal de Justicia le hizo lugar, ordenando un nuevo juicio, cuyos alegatos fueron escuchados ayer por los jueces subrogantes Guillermo Bustamante, María Luján Ignazi y Gustavo Azpeitía. La defensora oficial Marta Ghianni reclamó que nuevamente el imputado sea absuelto, al negar su participación en este hecho. Argumentó que el sexo oral no configura el delito de violación y cuestionó la rueda de reconocimiento realizada durante la instrucción, entre otros aspectos. En cambio Zaratiegui pidió que Cayunao sea condenado a 7 años de prisión por el delito de violación y que la pena sea unificada en 10, teniendo en cuenta la anterior sentencia. Fundó el pedido en el reconocimiento seguro del imputado por parte de la víctima, además de una serie de indicios incriminatorios como la acreditación de la materialidad del abuso sexual. En este sentido destacó la actitud solidaria de otra mujer que obligó al taxista que la trasladaba a detener la marcha y auxiliar a la joven que desesperada pedía auxilio en la vía pública. Aquella mujer, empleada de un supermercado, acompañó a la joven hasta el hospital Zatti, donde los profesionales de la guardia dejaron constancias de las circunstancias que relató la víctima, las características de la persona que la atacó y lo que le había obligado a hacer. Esta actitud fue también destacada por la fiscal al subrayar la importancia, “porque fue lo primero que relató la víctima, lo espontáneo desde el momento mismo del hecho padecido, dichos que mantuvo siempre”. En contra del imputado, Zaratiegui consideró que sus dichos son mendaces y que se desvirtúan al contrastarlos con una serie de pruebas. Resaltó su personalidad para delinquir según los informes psicológicos y su patología de la repetición, teniendo en cuenta la anterior condena.