Lo siguió desde un comercio, lo golpeó en la calle y la víctima murió dos días después: lo imputaron en Cipolletti
La jueza Amorina Sánchez Merlo dio por formulados los cargos contra Claudio Uribe por el homicidio simple de Jorge Benavides en Cipolletti y dictó cuatro meses de prisión preventiva tras la agresión que terminó en muerte.
La pelea que terminó en muerte en Cipolletti: imputaron a un vecino y dictaron cuatro meses de prisión.
En una audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti, la jueza de Garantías Amorina Sánchez Merlo dio por formulados los cargos contra Claudio Manuel Uribe como presunto autor del delito de homicidio simple por la muerte de Jorge Eduardo Benavides, de 49 años. La magistrada dispuso la prisión preventiva del imputado por un plazo de cuatro meses mientras se desarrolla la investigación preparatoria, al considerar acreditado el riesgo de entorpecimiento procesal sobre los testigos del caso.
Las fiscales Alejandra Altamira y Florencia Piantoni imputaron a Uribe por el hecho ocurrido el viernes 25 de septiembre, alrededor de las 21:40, en un comercio ubicado en la intersección de las calles Pastor Bowler y Las Torcazas, en el Barrio Nuevo de Cipolletti. Según la acusación, tras increpar a la víctima dentro del local por un reclamo personal, el agresor lo siguió hacia la vía pública y lo atacó con múltiples golpes de puño y patadas en el cuerpo y la cabeza hasta dejarlo inconsciente, provocándole lesiones gravísimas que causaron su muerte el domingo 27 de septiembre.

Una violenta agresión en barrio Nuevo registrada por cámaras
La investigación del Ministerio Público Fiscal estableció que el episodio comenzó cuando Benavides se encontraba realizando una compra en la vinoteca del barrio. En ese momento ingresó Uribe junto a otra persona y confrontó a la víctima por un conflicto previo vinculado a un integrante de su núcleo familiar. Ante el reclamo, Benavides se retiró del local, pero el acusado lo siguió hacia la calle para continuar la disputa.
En el exterior, el ataque escaló de forma drástica. Según el relato de la acusación, Uribe propinó severos golpes de puño y patadas en el rostro y la cabeza hasta dejar a la víctima tendida en el suelo e inconsciente entre 10 y 15 minutos.
La secuencia fue grabada por las cámaras de seguridad del comercio. En las imágenes se observa el ataque y la intervención de otro vecino, quien exigió al agresor que se detuviera. En el allanamiento posterior a la vivienda de Uribe se secuestró una campera naranja y un pantalón azul coincidentes con la vestimenta registrada en las filmaciones.
El legajo suma el testimonio varios testigos. Según expuso la fiscalía, una mujer relató que al ingresar al comercio Uribe advirtió: «Ahora se va a pinchar». Asimismo, la mujer confirmó la agresión posterior y la justificó en los desentendimientos familiares previos entre ambos.
El recorrido médico y el desenlace fatal de la víctima
A las 22:15, tras un llamado al Comando Radioeléctrico, personal de la Comisaría 45 acudió al lugar y halló a la víctima tendida en la vereda. Al recuperar el conocimiento, Benavides admitió la pelea pero rehusó identificar al agresor y rechazó recibir asistencia médica en ese instante. Los efectivos lo trasladaron al domicilio de una integrante de su familia en el barrio Anahí Mapu.
Poco después, su hija lo llevó en un Uber a la guardia del hospital de Cipolletti por las lesiones visibles en su rostro. Tras una evaluación inicial, fue dado de alta con medicación, sin estudios complejos. Benavides fue trasladado a una vivienda en el barrio Obrero A, donde residía.
Durante la madrugada del sábado, su estado empeoró de manera crítica con vómitos de sangre, intensa hinchazón facial y desorientación. Una ambulancia lo trasladó nuevamente al hospital a las 18:15 con diagnóstico de muerte cerebral, confirmándose su deceso definitivo el domingo a las 12:30. La autopsia del médico forense determinó que la causa de muerte fue una lesión gravísima de los centros nerviosos superiores por un severo traumatismo encéfalo craneano, con fracturas en el cráneo y hemorragias internas.
Debate por la calificación legal y postura defensiva
La fiscalía encuadró el hecho como homicidio simple en calidad de autor (artículos 45 y 79 del Código Penal), delito con una pena prevista de 8 a 25 años de prisión de cumplimiento efectivo, sosteniendo la existencia de un nexo causal directo entre la golpiza y el fallecimiento.
Por su parte, el defensor oficial Rodrigo Martínez objetó la intencionalidad homicida y argumentó que los videos muestran una pelea recíproca de no más de 50 segundos de duración, en la que no se emplearon armas de fuego ni elementos contundentes.
Remarcó además la ventana temporal de más de 20 horas entre la agresión y la segunda internación de la víctima. Por ello, solicitó encuadrar la conducta como homicidio preterintencional (artículo 81 del Código Penal) y pidió la libertad de su asistido bajo pautas de conducta con domicilio en el barrio Ferri, o bien la concesión de una prisión domiciliaria.
La declaración del imputado y la resolución judicial
Durante la audiencia, Claudio Uribe hizo uso de la palabra y rechazó la imputación formulada por la acusación: «Lo único que tengo para declarar es que yo no maté a nadie». Más adelante añadió: «Controlo mi mente, mis cosas, mi vida. Soy una persona buena, no molesto a nadie. Trabajo todos los días para no ser una persona mala. Tuve un error ahora. Y sé que también soy responsable y tengo que pagarlo. Estoy colaborando con la Justicia para que hagan su trabajo. Nunca tuve la mentalidad de psicópata de matar a la persona».
Al resolver la causa, la jueza Amorina Sánchez Merlo dio por formulados los cargos por homicidio simple y habilitó la etapa preparatoria por el plazo de cuatro meses, dictando la prisión preventiva del imputado por el mismo período.
Además, la magistrada fundamentó la medida cautelar en la extrema gravedad del delito, la evidente superioridad física del agresor y el riesgo latente de entorpecimiento sobre los testigos del barrio en caso de que el acusado recuperara la libertad.
En una audiencia realizada en el Foro Penal de Cipolletti, la jueza de Garantías Amorina Sánchez Merlo dio por formulados los cargos contra Claudio Manuel Uribe como presunto autor del delito de homicidio simple por la muerte de Jorge Eduardo Benavides, de 49 años. La magistrada dispuso la prisión preventiva del imputado por un plazo de cuatro meses mientras se desarrolla la investigación preparatoria, al considerar acreditado el riesgo de entorpecimiento procesal sobre los testigos del caso.
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