Pintadas y amenazas en la liga de fútbol local
Los vándalos no lograron su propósito y el fuego iniciado junto al edificio fue atacado rápidamente. La violencia en las canchas se trasladó a las calles.
Pintadas y amenazas en la liga de fútbol local
Un grupo de desconocidos atacaron la sede de la Liga de Fútbol Bariloche, amenazaron a los dirigentes e intentaron prender fuego el edificio. Un llamado a la Policía Federal terminó por desarticular el ataque y ahora la institución evalúa una denuncia penal para dar con los autores.
“No le encuentro explicación”, aseguró José Luis Guerrero, integrante de la Comisión Directiva, sobre las pintadas con aerosol en la pequeña casa ubicada en Curuzú Cuatiá y Morales. Anoche a las 23:30 una vecina del lugar le avisó lo que estaba pasando y al llegar se encontró a los agentes de la policía rionegrina y a los voluntarios del cuartel de Bomberos apagando las llamas.
Varias de las pintadas sirvieron para reclamar por un fallo del Tribunal de Disciplina contra el club Martín Güemes. El año pasado un grupo de hinchas rompió un cerco perimetral y entró al campo de juego para golpear a los jugadores de Alas Argentinas.
La decisión fue unánime: el club recibió una sanción económica y se les descontaron nueve puntos que, a partir de la nueva reglamentación, los pondría en la segunda división del fútbol local.
Guerrero detalló que los jóvenes “dejaron sus firmas en los graffitis”. A partir de la intervención policial y del Gabinete de Criminalística, mañana los dirigentes se presentarán ante la Justicia para realizar una denuncia penal “si corresponde”.
El dirigente detalló que los vándalos se dirigieron hasta la parte trasera de la casa y rompieron el candado de un viejo gabinete para tubos de gas que la entidad utilizaba como depósito para guardar al documentación histórica. Esos mismos papeles sirvieron para encender las primeras llamas que, por fortuna y una oportuna intervención, no llegaron a afectar ni al edificio ni a la gran cantidad de árboles que crecen alrededor.
Guerrero opinó que se trató de un grupo que intenta “doblar algo que fue un error de ellos”. Uno de los mensajes pide “igualdad o balas para todos”.
Pero el dirigente se enfocó en “un grupito que estaría aburrido” y desligó a la dirigencia de Martín Güemes de los ataques contra la sede de Lifuba.