Plantean dudas sobre el testigo clave del crimen de Karen
La mujer fue baleada en su casa cuando hamacaba a su bebé. El testigo fue el único que declaró haber visto cuando le entregan el arma al principal acusado.
El juicio por jurados que busca esclarecer el asesinato de Karen Guayquinao tuvo ayer una jornada clave para la Defensa pública ejercida por Leandro Seisdedos –en el caso de Francisco Puelpan– y por Raúl Caferra, en el caso de los principales acusados del crimen: Lucas Lira y su madre Mirta Rodríguez.
Ayer la defensa presentó seis de sus testigos e intentó demostrar durante la audiencia que el principal informante de la fiscalía mintió en su relato, buscando así desprender del hecho a Puelpan y a Rodríguez.
Aquel 8 de agosto, cuando ocurrió el crimen, Raúl cerró su taller mecánico ubicado a una cuadra de la casa de los Guayquinao a las 19 en punto. Se fue a bañar y cantó unas cuatro canciones “cuyanas” bajo la ducha, después se afeitó y a las 19,30 salió con “la vieja” en el auto.
El hombre fue el último testigo de la defensa y su relato fue agraciado, hizo reír a los integrantes del jurado, a los funcionarios judiciales, a los familiares de la víctima y también de los acusados. Sin embargo, su declaración fue una de las más relevantes para la defensa de Lira y su madre, que llegó al juicio acusada de instigar el crimen.
Es que ese día cuando Raúl salió de su casa, a las 19,30, casi choca con una moto “flaquita, debía ser de 50 centímetros cúbicos, y color amarilla”. Describió además que el conductor era una persona que llevaba un buzo o campera color “verde indefinido, con unas rayitas y unas letras en la parte de adelante”. Caferra le exhibió una prenda que fue secuestrada como evidencia durante las investigaciones y el testigo la reconoció de inmediato.
Era el buzo que según varios testigos llevaba puesto el principal testigo de la fiscalía el día en que ocurrió el homicidio, el mismo abrigo que el joven usaba en su foto de perfil de WhatsApp, y la motocicleta mencionada por Raúl sería del padre de ese testigo. El joven se la había robado ese día para ir a lo de Lira.
Con esto Caferra intentó desacreditar al testigo clave, que el viernes fue citado por la fiscalía y afirmó que antes del homicidio estuvo en la casa de Lira alrededor de las 18,30 y que a las 19 ya se encontraba en su casa del barrio El Progreso. El joven fue también quien acusó a Rodríguez de entregarle un arma a su hijo e instigarlo para tomar venganza contra la familia Guayquinao.
Cinco de los testigos de la defensa tuvieron posturas similares. Un vecino del testigo clave se identificó como amigo de él y de Lira, además de primo de Karen. En su versión afirmó que el día del crimen estuvo con Lucas y con el testigo clave a las 10 de la noche en la plaza del barrio, y si bien no sabía lo que había ocurrido contó que a Lira lo notó muy tranquilo en aquel momento pero recordó que quien estaba “muy nervioso” era el testigo.
La escena fatal
El 8 de agosto del año pasado una persona disparó por una ventana hacia el interior del dúplex de la familia Guayquinao, ubicado en Potente y Neuman.
El crimen se habría dado en venganza a un ataque que Lira sufrió de parte del hermano de Karen y por el cual ese día le habían informado que podría perder el brazo.
Datos
- 4 disparos
- recibió Karen Guayquinao en su cuerpo. En total se efectuaron 11 detonaciones calibre 9 milímetros.
- El 8 de agosto del año pasado una persona disparó por una ventana hacia el interior del dúplex de la familia Guayquinao, ubicado en Potente y Neuman.
- El crimen se habría dado en venganza a un ataque que Lira sufrió de parte del hermano de Karen y por el cual ese día le habían informado que podría perder el brazo.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora