Pobre AFIP

Redacción

Por Redacción





Cuarenta funcionarios y empleados de la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos) fueron desplazados de sus cargos, reasignados a funciones menores o, incluso, humillados. ¿Motivo? Haber investigado a la familia Kirchner, al holding de Cristóbal López, a Lázaro Báez, y en ciertos casos haber testificado sobre ellos ante la Justicia.


Las represalias llegaron a extremos humillantes, como el caso de Jaime Mecikovsky, (Subdirector General de Operaciones Impositivas del Interior). Lo enviaron al área de “almacenes”. Alcanzó también a contadores, abogados, auditores y hasta un informático. A algunos les asignaron tareas administrativas. Otros ni siquiera cuentan con computadora o escritorio asignado. En repetidas ocasiones, esas represalias conllevaron un descenso escalafonario –con la consiguiente merma salarial-, hasta ubicarlos en el nivel más bajo del convenio laboral. Sin dudas, un mensaje para disuadir a los restantes empleados del organismo.


En la Patagonia, la purga incluyó a toda la línea de funcionarios que acató la orden que emitió la Justicia Federal de Río Gallegos que dispuso que la AFIP analizara las declaraciones tributarias de Cristina Fernández y sus hijos Máximo y Florencia Kirchner.


Pobre AFIP. Recuerdo haber compartido cursos de capacitación de ASAP (Asociación Argentina de Presupuesto Público) con excelentes técnicos de AFIP, orgullosos de especializarse para defender los intereses fiscales.
En países como EEUU, España, Francia (por citar algunos), estos organismos actúan con total independencia de criterio. Los que roban al Estado, van presos.


Pero en Argentina, tenemos la vergüenza del gobierno más corrupto e impune de toda su historia, donde se han bastardeado hasta organismos de control, como la Unidad de Información Financiera.

Neuquén

Enrique Omar Driussi
DNI 12638127


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