Pocas chances de entrar a una fase más flexible en la región

El gobierno rionegrino proyecta medidas puntuales que permitan sumar actividad económica, pero descarta un permiso para reuniones sociales en Bariloche y en el Alto Valle. En la comarca petrolera neuquina hay preocupación por el aumento de casos.





Finalmente, los controles con gendarmes comenzarán a hacerse efectivos hoy en Roca y serán por diez días corridos.

Finalmente, los controles con gendarmes comenzarán a hacerse efectivos hoy en Roca y serán por diez días corridos.

Río Negro y Neuquén llegan con expectativas acotadas a la nueva etapa de la cuarentena que comenzará el lunes.

La situación epidemiológica de Bariloche y del Departamento General Roca marca un límite para las nuevas flexibilizaciones y en el gobierno rionegrino proyectan metas vinculadas a la actividad económica, descartando un regreso a las reuniones sociales en las dos regiones más pobladas de la provincia.

“Puede ser opción volver a las reuniones sociales en los departamentos con números de casos muy bajos, pero no tengo mucha esperanza de que vayamos para adelante con flexibilizar actividades, por lo menos en el Departamento General Roca”, dijo ayer el ministro de Gobierno, Rodrigo Buteler.

En vísperas del anuncio presidencial de hoy, el titular de la cartera política rionegrina sostuvo que la expectativa de cambios en la provincia está centrada hoy en la economía de las ciudades, con la posibilidad de ampliar horarios y días de funcionamiento para algunos rubros.

Por eso consideró importante la decisión tomada ayer en Roca, donde se habilitará la reapertura del sector gastronómico.

Buteler dijo que esa medida responde a una evaluación epidemiológica y no a la presión de los dueños de bares, confiterías y restaurantes, que el fin de semana anunciaron con un comunicado que el próximo lunes abrirían sí o sí.

“Nos agarró por sorpresa el comunicado de los gastronómicos. Ya veníamos con la idea de ir a una apertura en función de la curva epidemiológica de la ciudad, que muestra un amesetamiento”, indicó.

Aunque el miércoles se limaron las asperezas, el ministro consideró “agresiva” la postura expresada en el documento del sector y recordó que la decisión de habilitar rubros “no es política”.

“No la toma el presidente, la gobernadora o el ministro, sino los médicos epidemiólogos que analizan la situación sanitaria de cada localidad o región”, afirmó.

Finalmente, Buteler se refirió a los salones de eventos, jardines maternales y locales bailables, que todavía no pueden funcionar.

“Estamos dentro de una normativa nacional, que es la fase de distanciamiento. Hay disposiciones que no puede torcer la provincia. Esas actividades no las podemos habilitar ni aunque quisiéramos”, indicó.

Difícilmente podamos pensar en un inicio de clases en septiembre. Es muy difícil tomar una decisión de un mes para el otro.

Rodrigo Buteler, ministro de Gobierno de Río Negro

Tras una semana récord, Neuquén no evalúa cambios

La provincia de Neuquén finaliza una semana récord de casos de coronavirus, con un pico de 78 nuevos diagnósticos el martes y un crecimiento sostenido de su curva.

La concentración de casos positivos sigue estando en el departamento Confluencia, aunque el aglomerado urbano de la capital dejó de ser el principal foco para dar paso a la comarca petrolera de Cutral Co y Plaza Huincul.

La zona fue declarada con transmisión comunitaria del virus por el Ministerio de Salud de la Nación, lo que derivó en mayores restricciones a la circulación con la aplicación de la receta ya implementada en Neuquén, Plottier y Centenario: salidas según la terminación del DNI.

La provincia mantiene casi la totalidad de sus actividades comerciales abiertas, incluida la atención en restaurantes, bares o gimnasios, pero con restricciones diferentes según la situación epidemiológica de cada región.

La última novedad anunciada fue la activación del turismo entre localidades cercanas que no registren casos activos de covid-19, como ocurre en la zona sur y el norte provincial.

Si bien ayer no hubo información oficial sobre posibles medidas a tomar esta semana, se dejó trascender que no habría grandes cambios.
Tampoco está prevista una marcha atrás en las aperturas, aunque dependerá de la evolución de la pandemia y el número de contagios.

Entre los indicadores que mira el gobierno para tomar las decisiones está la tasa de duplicación de casos y la ocupación de camas de terapia intensiva. El primero es auspicioso para Neuquén capital (33,5 días), pero preocupa en Cutral Co y Plaza Huincul (10,2 días).

En cuanto al segundo indicador, la atención de pacientes críticos, el último registro indicaba ayer que el número había crecido a 28, cuando el promedio de los últimos meses se había mantenido estable en 12 o 14. El porcentaje de ocupación, sin embargo, sigue siendo bajo: 35% para las camas exclusivas de covid y un 52% sobre el total disponible.

Neuquén tiene casi toda la actividad comercial abierta.

Los cuatro escenarios diferentes en Río Negro

El gobierno rionegrino tiene que tomar cuatro decisiones específicas para la nueva etapa de la cuarentena.

- Una tiene que ver exclusivamente con la ciudad de Roca, donde existen restricciones para el acceso desde otras ciudades. Esa resolución se conocerá mañana, luego del contacto con el gobierno municipal, que a su vez debe emitir su propia resolución, en la que definirá -entre otras cosas- si se mantiene el sistema de salidas por DNI.

- Otro análisis involucra a todo el Departamento General Roca. “Lo vamos a definir en función del anuncio que haga el presidente de la Nación”, dijo ayer Buteler.

- Bariloche: el ministro admitió que “la situación es muy compleja” y que difícilmente pueda pensarse una flexibilización de pautas.

- El resto de la provincia. Las regiones con nulos o pocos casos de covid-19 son las que mayores chances tienen de recuperar permisos previstos en la fase de Distanciamiento Social, aunque mucho dependerá de la decisión del gobierno nacional de mantener o no prohibidas las reuniones sociales en todo el país.


Comentarios


Pocas chances de entrar a una fase más flexible en la región