Polémica por plan para espiar mensajes privados

Ley obliga a almacenar correos

Por Redacción

Una ley que obliga a los proveedores de Internet a almacenar por una década los correos electrónicos y los diálogos telefónicos en todo el país, puso en guardia ayer a juristas y legisladores que la consideran violatoria de los derechos constitucionales de unos ocho millones de usuarios.

La norma, que entrará en vigencia el 31 de julio, establece que se almacenen por una década los sitios de Internet que visitan los clientes, los correos electrónicos que envíen y reciban y el contenido de los 'chats' en los que participen.

La ley, pensada para perfeccionar la lucha contra secuestros extorsivos y otros delitos, prevé conservar esos datos durante diez años y ser enviados a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) ante la posibilidad de que puedan ser requeridos por la justicia.

Ante la ola de rechazos que causó la iniciativa, el gobierno dijo que esperará a que «se expida la justicia» antes de evaluar si aplica alguna modificación a la ley de Telecomunicaciones.

Un integrante del gabinete nacional, que pidió el anonimato, dijo a la agencia DyN que «el Gobierno va a esperar las presentaciones que se realicen ante la Justicia y que ésta se expida antes de tomar alguna decisión».

El diputado socialista Jorge Rivas recordó que cuando la ley fue sancionada a finales de 2003 por el Senado y reglamentada por el gobierno en 2004, pidió su derogación porque «viola la Constitución Nacional y la Declaración Universal de Derechos Humanos».

El legislador señaló, a través de un comunicado, que la interceptación de cualquier tipo de comunicaciones sólo puede realizarse «en el momento en que se entabla, siempre y cuando se cuente con la autorización fundada de un juez federal en lo penal con jurisdicción».

El senador advirtió que la ley «sometería los actos privadísimos de los hombres a la acción de los magistrados, como si los argentinos viviésemos en una monarquía absoluta del pasado».

La ley modificó un artículo de la Ley de Telecomunicaciones, para agilizar el acceso de los organismos de seguridad a los elementos de comunicación de las bandas de secuestradores o narcotraficantes.

«No encuentro la fundamentación para una norma tan absolutamente abusiva, que realmente pone a todos los que se manejan por Internet en una situación de estar permanentemente espiados», cuestionó Daniel Sabsay, un reconocido constitucionalista.

Indicó que de este modo «se viola lo que es la zona de reserva de la intimidad de las personas» y señaló que almacenar los contenidos de los e-mails «sería como si se le exigiera al correo que fotocopiara todas las cartas».

El jurista dijo que la iniciativa puede implicar «una violación del principio de inocencia» y señaló que estudia presentar un recurso de amparo ante la justicia porque, afirmó, se estaría violando el artículo 19 de la Constitución. Explicó que este artículo «es el que permite la realización de todo tipo de actos en la medida en que los mismos no dañen a terceros ni a la moral y las buenas costumbres». (AFP)

«Totalitarismo»

La presidente del bloque de diputados por Recrear, Fernanda Ferrero, advirtió ayer el jefe de Estado, Néstor Kirchner busca «controlar» ciudadanos, en un camino «cercano al totalitarismo», a través de la ley para reserva de chats, mails y telefonía móvil.

«Si algo faltaba para comprobar la obsesión que tiene este presidente de impulsar medidas que se ajustan más al totalitarismo que a la democracia, este decreto ratifica el poco respeto que tiene por nuestros derechos», señaló la legisladora en un comunicado.

«Resulta inadmisible que este Presidente, que llegó a serlo gracias a la voluntad popular, ignore lo sustancial de nuestra constitución» y de pactos internacionales para la protección de los derechos humanos, agregó.

Ferrero aseguró que «todo parece indicar que para este Presidente la ciudadanía en general se encuentra bajo sospecha, me pregunto entonces cuál será su próxima acción que le asegure controlar nuestras vidas». El presidente, dijo la legisladora, «se está alejando de las bases del sistema democrático».