Procesaron a los imputados que intentaron desprenderse de una mochila cargada con droga valuada en $30 millones

La jueza federal de Bariloche dictó su procesamiento con prisión preventiva por distribuir y comercializar estupefacientes. El 3 de octubre último detuvieron a los sospechosos que fueron sorprendidos con 6 kilos de cocaína. Uno de los procesados tiene antecedentes vinculados con la banda de un líder narco en Buenos Aires.





Una persecución policial logró el 3 de octubre pasado interceptar una camioneta donde circulaban tres personas. Dos de ellas sospechadas de integrar una supuesta banda dedica al tráfico y venta de estupefacientes en Bariloche. En la urgencia por eludir la justicia, intentaron desprenderse de una mochila negra, que contenía en su interior 6 kilos de cocaína por un valor estimado de 30 millones de pesos, según fuentes que tramitan este tipo de expedientes.

La fiscal federal interina Cándida Etchepare formuló las acusaciones contra los cinco detenidos y la jueza federal María Silvina Domínguez procesó a los imputados. La magistrada, que subroga el juzgado federal de Bariloche, procesó con prisión preventiva a Fernando Alejandro Díaz y a Leandro Javier Prata por tráfico de estupefacientes bajo la modalidad de tenencia de esas sustancias con fines de ulterior comercialización, agravado por la intervención de tres o más personas de manera organizada.

Domínguez ordenó que ambos imputados procesados sean alojados en la cárcel de Esquel, que pertenece al Servicio Penitenciario Federal. También, procesó con prisión preventiva a Aldo de Bortoli por tráfico de estupefacientes bajo la modalidad de distribución, agravado por la intervención de tres o más personas de manera organizada.

Aunque en el caso de Bortoli, la jueza la concedió la excarcelación tras depositar 3.000.000 de pesos de fianza, con la obligación de cumplir varias reglas.

La magistrada decretó la falta de mérito para dictar el sobreseimiento o el procesamiento de otros dos imputados, que habían sido detenidos en el procedimiento del 3 de octubre último, que se hizo en el barrio El Cóndor de Bariloche. Ambos fueron liberados.

En el fallo de 58 páginas, que Domínguez dictó a finales de octubre último y al que RÍO NEGRO accedió de fuentes judiciales, se informa que la investigación había comenzado el 6 de marzo pasado, un llamado anónimo al servicio 0800-Drogas denunció que un joven vendía supuestamente estupefacientes en Bariloche. En la fiscalía federal de esta ciudad tomaron nota y ordenaron las primeras diligencias.

La investigación avanzó en estricta reserva durante varios meses para evitar que los sospechosos se dieran cuenta de que los tenían bajo la lupa. Personal de Toxicomanía Zona Andina de la Policía rionegrina hizo las pesquisas en las calles. Siete meses después, los sospechosos de integrar una banda narco fueron arrestados y tres de ellos procesados.

Los seguimientos y, sobre todo, las intervenciones de los celulares de los imputados (autorizadas por la justicia) fueron valorados por la jueza al dictar los procesamientos.


Un imputado con presuntos vínculos con un líder narco en Buenos Aires


Uno de los imputados está mencionado en causas penales por tráfico o venta de estupefacientes, en Buenos Aires. Es el caso De Bortoli. A finales de julio de 2016, el titular del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional 1 de Lomas de Zamora, Alberto Santa Marina, decretó el procesamiento de siete personas acusadas de producir y comercializar estupefacientes en las localidades bonaerenses de Ezeiza, Esteban Echeverría, Pilar, Almirante Brown y San Martín. Todos sospechados de integrar la banda de Alan Marcial “El Pelado” Villalba, hijo del líder narco Miguel Ángel “Mameluco” Villalba. Entre esas personas estaba De Bortoli.

Los policías de la Brigada de Toxicomanía seguían desde hace meses los pasos de los sospechoso, pero el 2 de octubre pasado todo se precipitó. En el procesamiento que Domínguez dictó el 24 de octubre último señaló que la investigación determinó que De Bortoli había distribuido presuntamente a Díaz y Prata los 6,026 kilos de clorhidrato de cocaína (fraccionada en seis envoltorios).

Esa distribución ocurrió, supuestamente, entre las 17 y las 17:22 del 3 de octubre de 2022 en el interior de la cabaña que alquilaba, ubicada en un hospedaje ubicado en calle José Hernández del barrio El Cóndor de esta ciudad.

En el fallo se indica que los seis paquetes “incautados en el interior de la mochila descartada por los imputados Prata y Díaz” poseían una pureza que rondaba entre los 80,24% y 83,36% -sin sustancias de corte-, pasibles para obtener 49.415,59 dosis umbrales. Fuentes que tienen varias causas por este tipo de delito revelaron que el gramo de cocaína de esas características ronda los 5.000 pesos. Por eso, estimaron que los 6 kilos de cocaína vendidos en la calle representaban alrededor de 30.000.000 de pesos.


La coartada que la jueza descartó


Cuando los indagaron, De Bortoli declaró que había viajado a Bariloche “con el único fin de hacerse de un formulario 02 correspondiente a un Polo modelo 2018 que le había comprado a su primo hermano, Prata, por 3.200.000 pesos”.

La jueza federal sostuvo en el fallo que las versiones que Prata, De Bortoli y Díaz dieron en sus indagatorias “en relación a que el encuentro habría tenido como finalidad pactar la entrega de un formulario 02” no estaban probadas. Indicó que aun cuando “Prata alegó que en la mochila llevaba dinero y documentación, dichos elementos no fueron hallados en el interior de la misma cuando fue requisada” por la Policía.

“Asimismo, no existe a esta altura elemento alguno que permita tener por cierta la presunta operación de compra-venta entre Prata y De Bortoli de un automóvil marca Volskwagen Polo modelo 2018 que habrían pactado el 7 de agosto del 2022”, advirtió.

“Sin perjuicio que no aportaron documentación alguna que lo tenga por cierta, incluso se registró que a las 10:41 horas del 20 de agosto del 2022 (es decir, 13 días después de esa presunta operación) el imputado Prata ingresó a esta ciudad conduciendo un rodado de similares características y quedó registrado en el control…”, observó la magistrada.

Y concluyó: “Aun cuando la presunta operación de compraventa hubiese existido, el resto del plexo probatorio reunido permite sostener a esta altura que el encuentro desarrollado entre De Bortoli, Prata y Díaz en el interior del alojamiento “Akun” el 3 de octubre del 2022 tuvo -presumiblemente- como finalidad materializar la entrega por parte de De Bortoli de 6,026 kilogramos de clorhidrato de cocaína, sustancia que minutos después fuera secuestrada en pleno dominio de sus consortes de causa que intentaron desprenderse de la misma cuando eran perseguidos” por la Policía.


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