Estafas telefónicas en Neuquén: robaron $27 millones a un adulto mayor y descubren que la banda operaba desde una cárcel de Viedma
El preso y sus familiares emplearon la modalidad "el cuento de la grúa" para quitarle dinero a un hombre de 72 años. La investigación a cargo del Departamento de Delitos Económicos y la División Ciberdelito de la Policía de Neuquén llevó más de 200 horas de escuchas telefónicas y allanamientos en ambas provincias.
Una minuciosa investigación que demandó más de 200 horas de escucha telefónica por parte del Departamento Delitos Económicos y la División Ciberdelito Económicos de la Policía de Neuquén culminó con el desmantelamiento de una organización criminal familiar dedicada a las estafas telefónicas. La banda, desplegada en Neuquén y Río Negro logró alzarse con una suma superior a los 27 millones de pesos, perjudicando gravemente a un adulto mayor de 72 años. Los operativos consistieron en dos allanamientos simultáneos: uno en el barrio San Lorenzo de Neuquén Capital y otro en una celda del Complejo de Ejecución Penal N.º 1 de Viedma, Río Negro.
Como resultado de los procedimientos, tres personas mayores de edad (dos hombres y una mujer) fueron demoradas en la capital neuquina, mientras que el presunto cabecilla de la maniobra fue notificado en su celda de Viedma, donde cumple condena. La Justicia dispuso el secuestro de 13 teléfonos celulares, un automóvil, una motocicleta, una bicicleta, dispositivos electrónicos y documentación de vital importancia para la causa.
La trampa: del «cuento de la grúa» a la falsa llamada del banco
El engaño comenzó a finales de 2025. En diálogo con Diario Río Negro, el comisario y jefe del Departamento de Delitos Económicos, César Juárez, detalló cómo los delincuentes captaron a la víctima a través de engaños sucesivos y una severa manipulación psicológica.
«Se comunican con él haciéndose pasar por un familiar. Es lo que nosotros denominamos el ‘cuento de la grúa’. Es muy usual en esta zona hacer mención de que alguien viene a visitarte de sorpresa, pero se quedó tirado con el vehículo. De ahí le empiezan a obtener datos de sus allegados y lo captan», detalló.

Aprovechando la falta de conectividad que los estafadores alegaban tener en la ruta, convencieron al jubilado de transferir dinero para supuestamente pagar el remolque. «En esa primera instancia, lograron apoderarse de casi 3 millones de pesos en tres operaciones de cerca de un millón cada una», precisó el comisario. Aunque la víctima se dio cuenta de la maniobra y cortó la comunicación, el daño inicial ya estaba hecho y los delincuentes ya poseían información clave sobre él.
Días después, la banda volvió a la carga con una estrategia aún más agresiva. Llamaron al anciano simulando ser representantes del Banco Galicia para alertarlo sobre supuestas irregularidades en su cuenta. «Lo tuvieron manipulando, le dijeron que se acerque a un cajero, que haga transferencias que supuestamente no habían impactado. Entendamos que es una persona mayor y vulnerable en esta circunstancia», relató Juárez. Fue bajo este segundo engaño que lograron vaciar sus fondos hasta alcanzar la cifra total de 27 millones de pesos.
Conexión carcelaria y una estructura familiar
La pesquisa policial demostró que los delincuentes demorados en Neuquén y el recluso en Río Negro mantenían un vínculo de parentesco y una estrecha coordinación logística. Juárez confirmó que existían registros de viajes de los sospechosos desde Neuquén hacia Viedma para visitarlo.
Uno de los hallazgos más contundentes ocurrió en el interior del establecimiento penitenciario rionegrino, hacia donde viajó especialmente una comisión policial neuquina. «Lo llamativo es que en el penal se procedió al secuestro de seis dispositivos móviles, varios de ellos con tecnología 5G, ideales para poder realizar transferencias y operaciones rápidas de dinero», denunció el jefe policial.
Respecto a los bienes incautados en el barrio San Lorenzo, el comisario señaló: «Presumimos que los objetos materiales secuestrados (el vehículo, la motocicleta y la bicicleta) fueron adquiridos con el dinero que le estafaron a esta persona».
«Un trabajo de hormiga»: más de 200 horas de escuchas
El éxito de los allanamientos fue el resultado de una ardua tarea de inteligencia tecnológica que se extendió durante un mes. Para lograr identificar a los sospechosos, los investigadores debieron procesar un volumen masivo de información bajo autorización judicial.
Juárez destacó que hubo «muchas horas-hombre invertidas». En total fueron más de 200 horas de escuchas telefónicas en 30 días de intervención legal.

«Es un trabajo de hormiga, porque diariamente se va descargando la información y el personal realiza un filtrado; a veces el 10% de lo que se escucha es lo útil, pero en este caso nos dio el fundamento necesario para avanzar», profundizó el comisario.
También destacó que durante las intervenciones telefónicas se detectaron maniobras que la banda planeaba ejecutar contra nuevas víctimas. A partir de los elementos secuestrados y el análisis que llevará a cabo la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITel) del Ministerio Público, los investigadores buscarán identificar a otros damnificados para sumarlos a la causa penal en curso.
Todas las personas investigadas fueron formalizadas por la Justicia Neuquina este miércoles.
Una minuciosa investigación que demandó más de 200 horas de escucha telefónica por parte del Departamento Delitos Económicos y la División Ciberdelito Económicos de la Policía de Neuquén culminó con el desmantelamiento de una organización criminal familiar dedicada a las estafas telefónicas. La banda, desplegada en Neuquén y Río Negro logró alzarse con una suma superior a los 27 millones de pesos, perjudicando gravemente a un adulto mayor de 72 años. Los operativos consistieron en dos allanamientos simultáneos: uno en el barrio San Lorenzo de Neuquén Capital y otro en una celda del Complejo de Ejecución Penal N.º 1 de Viedma, Río Negro.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios