Cómo fue la cocina de la reforma constitucional de 2006 en Neuquén: pactos, tensiones y el texto final

Hace 20 años, durante el último gobierno de Jorge Sobisch, la Convención Constituyente aprobó por unanimidad el articulado. Cuatro de sus protagonistas recuerdan las condiciones que hicieron posible este proceso en un clima político hostil.

Cada uno de los 35 convencionales recibió una copia encuadernada, una vez que finalizó la convención. El debate se realizó en el Concejo Deliberante de la capital. Foto Cecilia Maletti.

Eduardo Benítez organizó un asado en Cutral Co para los convencionales de la oposición. Anfitrión en la ciudad que gobernaba. Era diciembre de 2005 y en aquella mesa se repartieron los cargos. El radical estaba seguro de que iba a presidir la asamblea que reformaría la Constitución de Neuquén. El MPN había ganado la elección, pero no le alcanzaba para tener mayoría propia: se quedó con 17 de las 35 bancas. Cuando llegó a la primera reunión de la constituyente, las fichas del tablero se movieron.

-No había que ir mucho a la escuela para darse cuenta cómo estaban los números. Dos de los que estuvieron se dieron vuelta abiertamente. Eso nos dolió, nos golpeó mucho. En la política hay muchas cosas que se pueden hacer, pero a mí me parece que si no hay lealtad, no hay política.

La «traición» vino de su propio partido. Néstor Burgos y Hugo Prieto, quiroguistas que habían ido en la lista del Frente Cívico para la Victoria, armaron el bloque de la UCR y eligieron a Jorge Sobisch como presidente de la Convención. Cuando el mandatario fue ungido, la oposición ya había abandonado el recinto y afuera la policía reprimía manifestantes.

Este apoyo le dio algo de aire al oficialismo, aunque muchas de sus iniciativas quedaron reducidas a cenizas.

El germen


Ya en enero del 2000 el MPN dejaba trascender que quería la reforma. Desde 1994 las provincias eran dueñas de los recursos naturales existentes en su territorio y esto les iba a permitir manejar directamente las concesiones. Para eso se necesitaba modificar el texto constitucional de Neuquén, sancionado en 1957, especialmente el capítulo referido al régimen económico que les prohibía a las empresas acceder al negocio petrolero.

«(Sobisch) comienza a intentar insertar en la población la idea de que nosotros no teníamos los fondos suficientes para extraer (el petróleo) y que convenía vender la tierra. No tener concesionarios, sino que las petroleras tuvieran seguridad jurídica entonces venderle la tierra, que es venderle la propiedad del petróleo y el gas. ¿Qué hubiera ocurrido si se vendía? Habríamos recibido una importante cantidad de dinero por la compra de nuestro petróleo, pero no hubiéramos cobrado más regalías», aseguró Mariano Mansilla, convencional por el UNE.

En octubre de 2004 el MPN consiguió los dos tercios que necesitaba en la Legislatura para aprobar la ley que convocó a la reforma, gracias a los votos del radical Marcelo Inaudi y el peronista Enzo Gallia.

«En el campo popular se abrió un debate: si había que participar o si había que frenar el intento de reforma. Nosotros entendíamos que había que dar la discusión adentro, que había que oponerse pero ser parte de ese proceso», afirmó Paula Sánchez, convencional de Patria Libre.

Con una premisa similar se presentó a la elección del 25 de octubre de 2005 el UNE: «hagamos un partido para poder disputar en el seno de la convención el «No a la reforma», señaló Mansilla.

La ley 2471 permitía que se revisaran 258 de los 313 artículos de la Constitución de Neuquén.

«No dejaba ningún tema afuera del debate, también era un riesgo por qué te abría todos los frentes: salía pato o gallareta», agregó Sánchez.

En su discurso de apertura de sesiones del 2004, Sobisch aludió a la reforma y subrayó que «ningún hombre del Movimiento Popular Neuquino va a apoyar la re-reelección del gobernador de la provincia». Él transitaba su tercer mandato y el segundo consecutivo.

Además de la «re-re» estaba la intención de establecer una representación por distrito en la Legislatura.

«La reforma política era un pedido de los cuadros internos del MPN, porque siempre perdían la capital y la oposición tenía muchos diputados. Entonces querían regionalizar la provincia, un esquema parecido a la provincia de Río Negro. Contrabalancear con los lugares donde ellos tenían mayor apoyo», sostuvo Mansilla.

La propuesta de Benítez era otra: «nosotros queríamos poner la segunda vuelta, el ballotage, esa era una de las banderas». Lo consideraba un trampolín para terminar con la hegemonía del partido provincial.

Mansilla con la tapa del “Río Negro” del 25 de octubre de 2005, postelección. Foto Cecilia Maletti.

Altísima conflictividad


La Convención se desarrolló en el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén, durante el caluroso verano de 2006. Si bien el oficialismo contaba para algunos temas (no en todos) con la bancada radical, la oposición actuaba como un interbloque de 16. El segundo partido que había obtenido más votos era el Frente Cívico para la Victoria, con 7 convencionales; UNE tenía 5; Patria Libre 3 y Encuentro Amplio 1.

No sólo el gobernador había sido elegido para la constituyente, sino muchos intendentes (Raúl Podestá de Zapala, Silvia De Otaño de Plaza Huincul).

«El MPN creía que íbamos a impedir el funcionamiento de la convención, por que además los gremios estatales tenían mucho conflicto con Sobisch así que hubo grandes movilizaciones de trabajadores. El MPN también movilizó y hubo enfrentamientos tremendos afuera», mencionó Mansilla.

Sánchez dijo que «el arranque fue caótico, violento, con un nivel de intolerancia muy grande». «Un proceso de mucha disputa con un gobierno que había sido muy duro durante muchos años y al que de repente le podías torcer el brazo en ciertas discusiones«, insistió.

El mecanismo era similar al legislativo: las comisiones emitían despachos, se trataban en plenarios y luego la comisión redactora pulía los artículos. Ahí estaba Carla Castiglioni, la convencional del MPN que venía de la Asesoría General de Gobierno. No era afiliada entonces, pero integraba los equipos técnicos de jóvenes profesionales que acercaban proyectos.

«Tenías dos posiciones totalmente antagónicas», recordó. Planteó que «salvada la primera etapa» en la que algunos convencionales «venían con escribanos para dejar constancia» de lo que sucedía, el trato entre todos fue muy bueno

Para Benítez fue «una suerte» tener a «Salvatori (Pedro) como oficialista, era una persona que consensuaba muchas cosas». Sobisch no iba al debate en comisiones, señaló, «pero llamaba a los presidentes de bloques (como él) para que habláramos».

Benítez, en la misma banca que ocupaba en 2006. Era intendente de Cutral Co. A su lado se sentaba Podestá, por entonces jefe comunal de Zapala. Foto Cecilia Maletti.

Ni la reforma política ni la económica, que habían sido los motores de la convención, prosperaron.

El día de mayor tensión, después de la reunión preparatoria, fue cuando se discutió el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas de Neuquén. Mansilla dijo que el MPN no quería poner pueblo mapuche por que se negaban a valorarlo como el único originario. Estuvieron hasta la madrugada. La redacción final no cambió, pero a su entender la interpretación jurídica que prevaleció posteriormente lo contempló en el sentido que pretendían.

Un piso de derechos


Cuando en el recinto Sobisch le daba la palabra a Paula, la llamaba «el convencional Sánchez».

-No soy el convencional, soy mujer, me llamo Paula Sánchez y soy la convencional.

Lo corrigió tantas veces, que al final logró su cometido.

Paula Sánchez fue una de las 10 mujeres que ejercieron como convencional. Los 25 restantes eran varones. Foto Cecilia Maletti.

«Nosotras veníamos discutiendo la perspectiva de género desde Barrios de Pie, desde las organizaciones sociales por qué veíamos la necesidad de la reivindicación del derecho de las mujeres, después fueron de mujeres y disidencias, pero estamos hablando de 2005 cuando ni siquiera existía nacionalmente la 26.485 (la ley de violencia de género que se aprobó recién en 2009)», remarcó.

Las convencionales no llegaban ni a la mitad: eran 10 de 35. Una época sin paridad y con el cupo funcionando como techo. «Yo ingresé siendo la tercera de la lista», indicó.

Hace 20 años que la perspectiva de género en el diseño de las políticas públicas tiene rango constitucional en Neuquén, lo que incluye «promover que las responsabilidades familiares sean compartidas», «prevenir la violencia física, psicológica y sexual contra las mujeres y brindar servicios especializados para su atención» y fomentar «las acciones positivas que garanticen la paridad en relación con el trabajo remunerado», entre otros aspectos.

«Cuando planteamos los derechos sexuales y reproductivos hubo más ruido», enfatizó. Colocaron carteles que decían «Paula Sánchez asesina». El rechazo provenía de las iglesias evangélicas.

«Es un artículo que reforzó lo que vino muchos años después, que fue la ley de legalización del aborto, cuando habla del derecho a decidir cuándo, cómo y con qué periodicidad planificar tener hijos», apuntó.

Castiglioni resaltó que la agenda que llevaban consistía en «modernizar el texto constitucional» y aggiornarlo «a lo que eran los tratados de derecho internacional: los derechos del Niño, la perspectiva de género, la participación ciudadana». Sumó la incorporación del Consejo de la Magistratura y la creación del fuero procesal administrativo (en una segunda entrega nos referiremos a cuánto de esto efectivamente se implementó).

Opinó que ante determinados «vaivenes políticos me gusta que ciertas cuestiones hayan quedado en la Constitución».

La abogada trabajaba en la Asesoría General de Gobierno y le ofrecieron integrar la lista de convencionales del oficialismo. Foto Matías Subat.

El 17 de febrero de 2006 el texto se aprobó con aplausos por unanimidad.

La reforma solo pudo haber sido posible en esa coyuntura. Apenas un mes después un grupo de militantes del MPN con «cascos amarillos» desalojó una protesta docente en Huincul. Al año siguiente se produjo el asesinato del maestro Carlos Fuentealba, ejecutado a corta distancia por el cabo José Darío Poblete. En plena crisis política, el gobernador apostaba a una candidatura presidencial.

Algunos de los cambios que estableció la nueva Constitución


  • Reconoció la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas neuquinos como parte inescindible de la identidad e idiosincracia provincial, el derecho a una educación intercultural y el otorgamiento de la personería jurídica de las tierras que tradicionalmente ocupan.
  • Se promovió el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos, libres de coerción y violencia. Se incorporó la perspectiva de género en el diseño y la ejecución de políticas públicas.
  • Se fijó la obligatoriedad del Estado de garantizar la educación desde el nivel inicial hasta completar el nivel medio.
  • Quedó prohibida la reelección indefinida y las candidaturas simultáneas para dos cargos provinciales.
  • Cambió la forma en que se eligen jueces, juezas fiscales y defensores. El Consejo de la Magistratura sería de ahora en más el organismo extrapoder encargado de seleccionarlos por concurso público.
  • Se creó el Defensor del Pueblo de la provincia y los mecanismos de democracia semidirecta como la audiencia pública, la iniciativa popular, la consulta popular (vinculante y no vinculante) y la revocatoria de mandato.

Dato

16
de diciembre de 2005 fue la primera reunión. La Convención finalizó el 17 de febrero de 2006. Es la única reforma que tuvo la Constitución desde 1957. Hubo una enmienda en 1994.

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