Reforma electoral: el Gobierno cede terreno y evalúa unas PASO optativas ante la resistencia aliada en el Senado
Presionado por el calendario electoral y la inminencia del Mundial, el oficialismo flexibiliza su postura rígida. Evalúan que las primarias funcionen solo para dirimir internas partidarias ante la advertencia del PRO y la UCR de que no están los votos para la eliminación total.
La Casa Rosada apura los tiempos legislativos con un ojo puesto en el calendario y el otro en el recinto. Ante la falta de un consenso sólido con los bloques aliados, el oficialismo abrió una hendija en su postura original y ya analiza alternativas para destrabar la ambiciosa reforma política antes de que el inicio del Mundial de Fútbol paralice la actividad parlamentaria durante junio.
La premisa inicial de eliminar por completo las elecciones primarias chocó contra la realidad de los números en el Senado.
Frente a la advertencia de sus socios del PRO y de un sector de la UCR, la mesa política que integran la secretaria general Karina Milei, el asesor Santiago Caputo y el ministro del Interior Diego Santilli empezó a considerar una propuesta intermedia: convertir las PASO en un sistema optativo.
Bajo este nuevo esquema de negociación, las primarias dejarían de ser obligatorias para toda la ciudadanía y se instrumentarían únicamente para los frentes electorales que necesiten dirimir internas reales en sus candidaturas, un planteo que el macrismo arrastra desde hace tiempo.
El factor tiempo y la mesa de decisiones en Olivos
La urgencia del Poder Ejecutivo por aprobar el paquete electoral responde a una estrategia de blindaje político. En los despachos oficiales admiten que junio es el mes límite para cosechar leyes sustanciales, previendo que el debate público y la rosca legislativa se enfriarán drásticamente una vez que ruede la pelota.
De las reuniones de coordinación participaron las principales espadas políticas del espacio:
- Karina Milei: defendió la derogación total bajo el argumento de erradicar un «gasto innecesario» del Estado que carece de respaldo social.
- Patricia Bullrich: la jefa de la bancada oficialista en la Cámara Alta fue quien alertó desde el inicio que forzar la postura dura ponía en riesgo la totalidad del texto normativo.
- Diego Santilli: el ministro del Interior comenzó una ronda de consultas directas y ya recibe a mandatarios provinciales en su despacho para tejer los consensos necesarios.
Las dudas del oficialismo y el riesgo de la «licuación» del gasto
La posibilidad de flexibilizar el proyecto original genera fuertes ruidos internos en los sectores más duros de La Libertad Avanza. Quienes rechazan la opción de unas primarias optativas señalan dos problemas estructurales:
- El costo fiscal: advierten que habilitar el esquema optativo solo reduce parcialmente el gasto logístico del proceso electoral, manteniendo una estructura costosa que el Estado debe financiar.
- Infiltración de votantes: señalan un riesgo para la transparencia democrática. Si solo compiten las fuerzas con internas, los votantes de un partido sin competencia interna podrían volcarse masivamente a votar en la interna de sus adversarios para elegir intencionalmente al candidato más débil o conveniente para la elección general.
La agenda paralela en el Senado
Mientras se cocina la reforma política, el oficialismo en la Cámara Alta no detiene la marcha y prepara el terreno para una sesión clave esta misma semana. Patricia Bullrich buscará avanzar en un temario de alta sensibilidad económica e institucional:
- Holdouts: Lograr la media sanción para el esquema de pago de la deuda.
- Inviolabilidad de la propiedad privada: Impulsar el tratamiento del proyecto de ley oficialista.
- Pliegos judiciales: Activar las negociaciones para cubrir las vacantes en los tribunales federales de todo el país.
Comentarios