Río Negro prepara otro operativo de búsqueda de mejoras no declaradas, y cuáles fueron los municipios con más «falsos baldíos»

El año pasado, la Provincia detectó casi 9.500 obras no registradas en baldíos que figuran en sus registros sin construcciones. El nuevo relevamiento detectará ampliaciones no informadas.

Roca, entre las ciudades principales, registró el porcentaje más alto de "falsos baldíos".

La Provincia prepara un operativo masivo de detección de ampliaciones no declaradas, después de los resultados obtenidos con el relevamiento de los denominados “falsos baldíos”.

En los últimos días se realizaron vuelos sobre Cinco Saltos y General Roca, que funcionarán como pruebas piloto para ajustar el mecanismo que se utilizará en el nuevo control aéreo. El propósito es profundizar el trabajo sobre las propiedades que presentan nuevas ejecuciones no registradas.

Catastro funciona como el registro parcelario de la Provincia. Su tarea incluye la actualización permanente de la situación de cada inmueble, entre ellas las mejoras incorporadas. Esa información también impacta sobre las valuaciones fiscales y, al final, sobre la determinación de las obligaciones impositivas de los contribuyentes.

El operativo tiene así una doble finalidad. Por un lado, actualizar la información territorial y catastral. Por otro, detectar diferencias que pueden tener impacto en la valuación fiscal de los inmuebles.

El año pasado, Catastro, dependiente de la Agencia de Recaudación, cumplió con un relevamiento para detectar construcciones existentes en terrenos que figuraban sin mejoras.

En los registros aparecían más de 80.000 parcelas con esas características. Para las autoridades, era una cantidad elevada que justificaba avanzar con una revisión sistemática.

El trabajo permitió identificar los llamados “falsos baldíos”: terrenos anotados y gravados como baldíos, pero que tenían construcciones.

El relevamiento alcanzó a 66.280 parcelas urbanas. Sobre ese universo se identificaron 9.479 terrenos con construcciones, con una superficie cubierta presunta de unos 1.566.000 metros cuadrados. El promedio alcanzó así los 165 metros cuadrados por cada falso baldío detectado.

La dimensión permite poner el dato en perspectiva. Una vivienda familiar tipo, tomando como referencia las tradicionales construcciones del Fonavi, ronda los 55 metros cuadrados. En esa comparación, cada edificación no declarada detectada por Catastro equivaldría, en promedio, a tres viviendas de los planes federales.


El año pasado, Río Negro cobró $ 29.646 millones (US$ 19,2 millones) por el tributo Inmobiliario. Este año, hasta agosto, sumó $ 31.118 millones (US$ 20,2 millones).


El resultado general fue significativo: el 14,3% de las parcelas analizadas presentaba construcciones no declaradas.

La proporción, sin embargo, mostró diferencias muy marcadas entre las localidades.

En cantidad absoluta de “falsos baldíos” encontrados, los cinco mayores registros correspondieron a Roca, San Antonio Oeste, Bariloche, Luis Beltrán y Catriel.

Pero el orden cambia cuando se observa la proporción sobre las parcelas efectivamente revisadas. El mayor porcentaje correspondió al balneario Las Grutas, con cerca del 60% de baldíos falsos.

En Roca, las construcciones no declaradas superaron el 27,3%. También Regina aparece con un porcentaje elevado, cercano al 19%.

Bariloche concentró el mayor número de parcelas analizadas, con 12.138, aunque los terrenos con mejoras no declaradas fueron inferiores al 10%. En Cipolletti, el porcentaje se ubicó en el 7,3%, mientras que Viedma registró el menor índice entre los grandes municipios, con el 5,5%.

Después del relevamiento, Catastro abrió un período para que los propietarios pudieran declarar voluntariamente las construcciones no informadas, sin multas ni otros costos asociados a la regularización.

La respuesta alcanzó a los titulares de casi 3.000 parcelas, que incorporaron sus obras irregulares al registro. La regularización voluntaria representó aproximadamente un tercio de las mejoras sin declarar que fueron detectadas originalmente. El resto de las construcciones identificadas pasó a incorporarse al registro parcelario.

Con ese antecedente, la Provincia prepara el nuevo relevamiento que se centrará en propiedades con mejoras superiores a las que figuran en sus registros oficiales. El antecedente de los falsos baldíos dejó un dato difícil de ignorar: casi uno de cada siete terrenos que figuraban sin mejoras tenía, en realidad, una construcción.


El ranking de «falsos baldíos» de los municipios


El promedio provincial de los “falsos baldíos” detectados fue del 14,3%, pero existieron diferencias importantes entre localidades.

Las Grutas encabezó el ranking del mayor porcentaje de construcciones detectadas porque en el 59,4% de las parcelas relevadas existían mejoras no informadas. La superficie de esas edificaciones promedió los 141 metros cuadrados.

Siguió Luis Beltrán, con el 41,1% y 153 metros cuadrados. En San Antonio Oeste, las construcciones no declaradas alcanzaron el 35,7%, con construcciones de unos 133 metros cuadrados.

El relevamiento comprendió 28 centros urbanos y, entre las poblaciones por encima de la media provincial, figuran también Pomona, con un 29,6%, y Lamarque, con un 28,4% de falsos baldíos, y sus superficies construidas llegaron a 117 metros cuadrados y 176 metros cuadrados, respectivamente.

Sigue Roca, donde se verificaron 9.478 parcelas, de las cuales, 2.548 presentaban construcciones no declaradas: el 27,3%, con un promedio de 162 metros cuadrados.

Villa Regina presentó un 18,9% de obras irregulares, Dina Huapi, con el 16,4%; Río Colorado, con el 16%, mientras Catriel y Huergo, con un 14,8% de falsos baldíos informados de los terrenos relevados.

En relación a las dimensiones de las construcciones, Pilcaniyeu y El Manso presentan promedios muy elevados -1.521 metros cuadrados y 920 metros cuadrados- aunque se registran en muestras muy pequeñas: 11 y 10 mejoras no informadas, respectivamente.

Luego, Godoy presentó el porcentaje más bajo en predios irregulares -1,9%- aunque, en superficie, las construcciones irregulares promediaron los 306 metros cuadrados.

Continúa con El Bolsón y Cipolletti, con medias de las obras no informadas de 245 metros cuadrados y 243 metros cuadrados. Choele Choel llegó a los 201 metros cuadrados, y Dina Huapi rondó los 197 metros cuadrados.


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