Silencio por Lula y frente interno: el doble laberinto político de Javier Milei mientras prepara su viaje a Catamarca
El Presidente mantiene el hermetismo sobre la victoria de Lula da Silva y evalúa alinearse con las denuncias de fraude de Donald Trump. En paralelo, la senadora del PRO se desmarca del Gobierno, defiende el sistema electoral brasileño y acelera sus gestos como candidata para 2027.
El presidente Javier Milei atraviesa una semana de alta complejidad política, atrapado entre un conflicto diplomático de resolución incierta y una interna oficialista que amenaza con fracturar a La Libertad Avanza. Mientras la Casa Rosada dilata un pronunciamiento oficial sobre el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, la senadora Patricia Bullrich profundiza sus diferencias con la cúpula libertaria y acelera sus movimientos electorales.
Dos días después del balotaje que consagró al líder socialista con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, el mandatario argentino es el único jefe de Estado de la región que no se expresó sobre el resultado.
El factor Brasil y la sombra de Donald Trump: «Muy corruptas»
En la Casa Rosada evalúan hacer propia la derrota de Bolsonaro. Pese al silencio público, referentes del oficialismo anticipan en privado que el Gobierno nacional cuestionará los resultados y apuntará contra la extensión del horario de votación, en un claro alineamiento con los Estados Unidos.
El expresidente estadounidense Donald Trump ya calificó el proceso de «fraude» y criticó la prórroga horaria. «Vi las elecciones y parecían muy, muy corruptas», sentenció el líder republicano antes de abordar el avión presidencial.
Bajo este escenario, Javier Milei deberá convivir y negociar durante más de un año con un adversario ideológico al frente del principal socio comercial de la Argentina.
La rebeldía de Bullrich: «El sistema es infalible»
El conflicto externo detonó un nuevo frente interno. El entorno de Patricia Bullrich expuso una distancia explícita respecto a las acusaciones de fraude que evalúa impulsar el Ejecutivo.
«Nosotros estuvimos allá y podemos decir que no le robaron nada la elección. Vos ganás con unas reglas de juego y también perdés con las mismas. El sistema es infalible y Flavio estuvo de acuerdo en extender el horario», sentenció un dirigente cercano a la senadora ante este medio.
Esta discrepancia se suma a una serie de gestos que elevan la tensión en el oficialismo:
- Ausencia en el Gabinete: la exministra de Seguridad faltó a la reunión de ministros del lunes, molesta por las declaraciones de Milei en la Fundación Faro contra un sector de la prensa.
- Tono de candidata: publicó un sugestivo mensaje tras visitar una empresa tecnológica. «Ese es el camino, más desarrollo y una Argentina que sale adelante», escribió, en clave electoral.
El límite de marzo y el enojo libertario
La escalada de Bullrich generó un fuerte malestar en el círculo íntimo del Presidente, donde ya descartan la estrategia de ignorar sus movimientos y lanzan duras advertencias. «Se está volviendo intrascendente… cuando descubra que mide 5 puntos va a ser demasiado tarde», disparó un interlocutor diario de Milei.
En los pasillos de Balcarce 50 fijan el mes de marzo como límite para que la legisladora defina su postura. Los escenarios posibles que baraja la política nacional son:
- Forzar una PASO: una interna directa contra el candidato puro del Presidente.
- Negociación directa: Esperar que la economía no logre competitividad y que el propio Milei le ceda el lugar.
Con la mesa política de los martes suspendida y la tensión en alza, el Presidente optó por tomar distancia física del conflicto. Viajó a Catamarca para participar de la inauguración de nuevas plantas de producción de carbonato de litio de la empresa Río Tinto, postergando las definiciones de fondo.
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