“¿Por qué Menem sigue allí?”

Por Redacción

Creo que la respuesta a todos los interrogantes acerca de cómo se maneja el gobierno nacional o hacia dónde apuntan hoy sus políticas está en entender por qué Menem sigue estando donde está y levantando la mano a favor del gobierno en el Congreso nacional. A esta altura del partido no creo que al menemismo le queden muchos defensores, salvo Macri, De la Sota, el mismo Scioli (entre cuatro paredes), economistas como Melconian, la SRA y otros que nos quieren hacer entender de nuevo las recetas del neoliberalismo. Salvo algunos, la mayoría de los argentinos sabemos que el menemismo fue una de las épocas de entrega del patrimonio nacional más importantes, emparejado por la dictadura militar del 76 al 83 y ahora lamentablemente asegurado con muchas leyes como la de hidrocarburos, que de progresista no tiene nada. Si nos remitimos a los primeros discursos del kirchnerismo allá por el 2003, veremos cómo casi todos los días se hacía mención a la década infame de los 90 y se repetía hasta el hartazgo que casi por exclusiva culpa del menemismo y “sus seguidores”, más De la Rúa, el país estaba en la bancarrota, cosa que podríamos describir como una verdad u obviedad que no resistía análisis contrario alguno. Pues bien, falta un año para que termine el mandato presidencial el FpV y es muy posible que lleguemos a fines del 2015 a una situación económica similar a la del 2001 –digo similar, no igual–. Al país le quedan reservas “reales” por 15.000 millones de dólares y el FpV firmó vencimientos de la deuda externa (que se niega a revisar desde el 2003) por 12.000 millones de dólares para el 2015. En el 2001 las reservas del Banco Central eran de 15.000 millones y en el 2002 de 10.000 millones –todos datos oficiales del BCRA–. Si todo sigue así, las reservas en el 2015 serán iguales o más bajas que en la crisis del 2001. La gran crítica del FpV al menemismo y De la Rúa era que habían endeudado al país y que los organismos multilaterales de crédito ahogaban el sistema económico argentino. Pues ahora parece que han cambiado de opinión y andan buscando dólares por todo el mundo y pagando a más no poder. Fue Perón quien, en 1947, escribió el libro “Los vendepatria”, donde describe el cipayismo y a los vendepatria actuando aislados o asociados. Es en esa descripción que Perón hace hincapié en lo que significa entregar los recursos argentinos a compañías extranjeras. Si uno lee la ley de Hidrocarburos que se aprobó en el Congreso se dará cuenta de que lo expresa con toda claridad; es más, esta misma ley deja afuera a YPF, la compañía “recuperada” con bombos y platillos, vendida antes por Menem y cuya venta fue aprobada por el entonces gobernador de Santa Cruz. Esta ley termina definitivamente con la posibilidad de generar una matriz energética nacional entregando todo a empresas extranjeras, validando el fracking y dejando a YPF fuera del negocio. Un gran indígena de otro país que seguramente si hubiera estado aquí estaría preso por tratar de defender los derechos de los pueblos originarios dijo hace poco: “Muchachos, menos Evo y más Eva”. Lo que hoy vive Argentina en materia de dirigentes nada tiene que ver con el peronismo o el justicialismo que fundaron Perón y Eva. Más allá de la ideología del lector, le pido que entienda que si seguimos dejando que nos entreguen por dos monedas de oro, en el 2015 no habrá quien quiera tomar el mando de nuestro país y quien lo haga deberá someternos a un ajuste escandaloso y brutal o finalmente habrá que decidirse por librarse de los vendepatria y cipayos y construir una nación libre y soberana… de verdad. Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche

Jorge L. Fernández Avello, DNI 12.862.056 Bariloche