Por sus favores a Antueque piden jury a Bernardi

La procuradora general elevó los cargos al Consejo. Son “desórdenes de conducta” y “mal desempeño”.

Por Redacción

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VIEDMA (AV).- Llegó al Consejo de la Magistratura el pedido de enjuiciamiento contra el juez Juan Bernardi, procesado por presuntos hechos de corrupción de menores y suspendido preventivamente de sus funciones como vocal de la Cámara Criminal de Viedma. La solicitud fue de la procuradora general, Silvia Baquero Lazcano, quien consideró acreditadas las “causales de mal desempeño y graves desórdenes de conducta” del magistrado y abrió las puertas al jury para su posible destitución. Entre los cargos no invocó la acusación por corrupción de menores, puesto que la causa penal aún no tiene sentencia, pero sí reprodujo situaciones relacionadas con el caso y sus demás protagonistas. En el dictamen detalló como hechos probados que durante casi un año “Bernardi empleó para prestar servicios remunerados (…) en su chacra particular a Julio Antueque”, siendo eso “incompatible con su función judicial, ya que Antueque se encontraba cumpliendo una condena en suspenso por amenazas”. Agregó que en ese tiempo Bernardi, pese a que “tenía pleno conocimiento de la situación de vulnerabilidad de aquél y de sus antecedentes de adicción, le proporcionó bebidas alcohólicas”, violentando las pautas de conducta que la justicia había impuesto a Antueque. Para la procuradora, también se acreditó que Bernardi “intervino de modo deliberado en el trámite de la causa contra Antueque, cuando ésta ya le correspondía a otro magistrado”. Describió que lo recibió en su despacho junto al personal del Instituto de Asistencia a Presos y Liberados que lo acompañaba y que “hizo incurrir en error a los oficiales de prueba, al no aclararles que ya no era juez de la causa”, omitiendo intencionalmente la intervención que le correspondía al camarista Carlos Reussi, a quien le ocultó además “que el condenado Antueque se encontraba visiblemente alcoholizado y drogado en dependencias judiciales”. Según la acusación, en aquel encuentro en Tribunales Antueque dijo que tenía un arma de fuego y Bernardi le pidió que se la entregara. “Ante la negativa, el magistrado le propuso que le hiciera entrega de la misma en su propio domicilio, o bien que se la devolviera a quien se la proveyó, habiendo optado el condenado por esta última opción”. Baquero Lazcano interpretó que ese consejo “resultó reñido con la ética propia de su condición de magistrado” y advirtió que tampoco fue informado a Reussi. Otro cargo para el jury es que Bernardi recogió en su camioneta, de noche, cerca de la Terminal de Ómnibus, “a Antueque junto a diversas personas de las que debió suponer su condición de menores de edad, en razón de su apariencia y contextura física y, su situación de vulnerabilidad”. Luego los trasladó a su chacra, “regresándolos en horas de la madrugada en una actitud displicente y en clara contradicción a la que resulta esperable a su condición de juez”. Ese viaje a la chacra fue para un asado en el que Antueque y los menores de edad tuvieron acceso a bebidas alcohólicas, recalcó.

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