Por una falla en una hidroeléctrica el río Neuquén bajó furioso y turbio
Sacaron de funcionamiento Planicie Banderita y derivaron el caudal por el viejo cauce. Arrastró sedimentos y el agua llegó al compensador El Chañar con 150 m³/s. La turbidez afectó a varias localidades y dejó sin agua potable a Cinco Saltos.
El río Neuquén volvió a bajar por el cauce viejo a la altura de Portezuelo y las comunidades aguas abajo del dique compensador Chañar recibieron el agua con niveles de turbiedad extraordinarios, lo que obligó a reforzar la filtración en los sistemas de potabilización para asegurar la prestación del servicio.
Según se informó desde la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), aguas abajo del complejo hidroeléctrico Cerros Colorados, la ciudad más afectada fue Cinco Saltos, en tanto no había informes de otras localidades con dificultades para filtrar y conseguir agua potable (ver aparte).
Planicie Banderita, que cuenta con una potencia instalada de 450 MW, “no está turbinando” ni generando energía desde el 2 de noviembre debido a una falla en los transformadores, se informó oficialmente desde la fiscalización y operación de la AIC. Se trata de uno de los cuatro diques del complejo y donde está ubicada la planta hidroeléctrica.
El Neuquén que llega de la cordillera no se embalsa desde el fin de semana, y fue desviada por el “cauce viejo” hasta Portezuelo chico para asegurar el agua de riego en las chacras desde Cordero a Chichinales –por el canal principal que nace en el Ballester– y para que tengan agua los sistemas de captación de las ciudades ubicadas a uno y otro lado del Neuquén hasta la confluencia.
Con el desvío, desde Portezuelo Grande hasta el compensador Chañar el caudal aumentó de 12 metros cúbicos por segundo (m³/s) a 110 m3/s a partir del 3 de noviembre y a 150 m³/s el lunes. Con esto el cauce que regularmente es un hilo de agua devino, en ese tramo, nuevamente en un río rápido y arrastró sedimentos, greda y fondo que tornaron en color chocolate las aguas traslúcidas del Neuquén.
Las razones
Según explicó Julio Porrino, integrante de fiscalización de la AIC, el inconveniente se registró por una falla en uno de los componentes de los transformadores de Planicie Banderita. La central dejó de generar hasta que se determine cuál es el origen del problema y si hay otras partes afectadas. Sin embargo se reconoció que no hay problemas con las dos turbinas que tiene la central.
Pese a la salida de funcionamiento no se resintió el sistema interconectado nacional de energía. “No hay información de que se resintiera la provisión del servicio eléctrico en algún punto por esta salida de servicio”, dijo Porrino. Además estimó que desde el despacho eléctrico se compensó con otro abastecimiento eléctrico ante la salida de generación de Planicie, una situación ayudada por una demanda estacional moderada.
Aceite derramado
El presidente de la AIC, Elías “Gringo” Sapag, aseguró que desde la concesionaria Duke Energy –que continúa operando, pero que ya concretó la venta del complejo hidroeléctrico hace semanas– requieren de al menos unos 10 días para resolver el problema. Sin embargo el plazo podría extenderse ante nuevos inconvenientes.
Sapag aseguró que ante la falla detectada la firma dio aviso de inmediato a las autoridades competentes y de inmediato el personal de Medio Ambiente se acercó al lugar. Allí pudieron constatar que se derramó aceite debido al desperfecto, pero –indicó– el hidrocaburo no habría llegado al cauce del río porque fue contenido con el sistema de trampas.
Cerros Colorados
La guía del Neuquén
El complejo tiene cuatro diques, dos embales menores y dos mayores (Los Barreales y Mari Menuco).
La construcción comenzó en 1969 y finalizó en 1980.
Planicie Banderita tiene 450 MW de potencia instalada, un tercio de El Chocón.
Cuando sonó la alarma
El antecedente
El 7 de abril de 2001 sólo 15 minutos alcanzaron para advertir sobre el poder real del Neuquén. Durante ese tiempo, debido a una falla humana, una de las ocho compuertas del dique compensador El Chañar permitió el paso directo del enfurecido cauce: el caudal se elevó de 270 metros cúbicos por segundo (m³/s) a 520 (m³/s).
Lo ocurrido fue reconstruido en una crónica de “Río Negro” donde se retrata lo que pudo ser una catástrofe y que varios días después permanecía oculto.
Fue un sábado cerca del mediodía cuando el caudal se duplicó en apenas tres horas. La situación obligó al operario del dique Ballester a decidir casi sin pensar: abrió las compuertas y evitó que una pared de agua colisionara contra el puente.
Al cruzar las compuertas, el agua formó una ola, río abajo, y se fue acomodando como pudo, sin respetar barreras. En el camino dejó algunas chacras inundadas y destruyó parte de una obra de dragado sobre el río Neuquén que se inauguró en enero último a un costo de 1,5 millón de pesos.
La AIC llevó el caso a la secretaría de Energía.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora