Por qué Bariloche puede definir la elección rionegrina

Es el padrón más importante de la provincia y una ciudad con desigualdades sociales, problemas económicos, inmigración y otros factores que complejizan su identidad y han hecho muy variable su comportamiento político. Todos los armados políticos la priorizan de cara a abril.

Rodrigo Pérez*

Es el padrón más importante de la provincia y una ciudad con desigualdades sociales, problemas económicos, inmigración y otros factores que complejizan su identidad y han hecho muy variable su comportamiento político. Todos los armados políticos la priorizan de cara a abril.

Bariloche 05/02/18 Bariloche la ciudad de las obras inconclusas. Foto: Marcelo Martinez

San Carlos de Bariloche es la ciudad más poblada de la provincia de Río Negro y con casi 100.000 electores es el padrón más importante, por ello todos los dirigentes políticos rionegrinos miran hacia allí pensando en el próximo 7 de abril donde deberán tener buenos resultados en la localidad más conocida a nivel nacional e internacional para proyectar sus triunfos en la provincia. Todos los armados (de fórmulas y listas) confluyen hoy en la ciudad cordillerana.
El actual gobernador Alberto Weretilneck supo construir su figura desde el vacío que habían dejado otros que lo precedieron. Juntos Somos Río Negro llevará como vicegobernadora a la actual ministra de Turismo, Deporte y Cultura Arabela Carreras y en la lista de legisladores por representación poblacional también hay diversos candidatos de la ciudad. El Frente para la Victoria para aplacar el impacto provocado por el segundo lugar en la fórmula de Juntos que no fue para una barilochense debió colocar a Ramón Chiocconi y María Eugenia Martini en los primeros lugares de la lista legislativa.
Las demás fuerzas también tienen representatividad de la ciudad en sus listas y fórmulas. El Frente de Izquierda y los Trabajadores eligió llevar como vicegobernador a un representante de Bariloche (Facundo Britos) y el Movimiento al Socialismo podría hacer lo mismo. EnCambiemos finalmente Sergio Wisky no será el candidato a gobernador, aunque sí lo sería a diputado nacional.
Si bien el primer gobernador desde el retorno democrático perteneció a la ciudad, pasó ya mucho tiempo desde el 30 de octubre de 1983 cuando Osvaldo Álvarez Guerrero impulsado desde el Movimiento Renovación y Cambio de la Unión Cívica Radical se imponía a Mario Franco y era proclamado como gobernador de la provincia. En 1991 hubo un vicegobernador de Bariloche, Edgardo Gagliardi, quien acompañó en la fórmula a Horacio Massaccesi.

En la campaña electoral del 2015 se llevó a cabo en un canal de televisión barilochense un debate entre los entonces pretendientes a la gobernación rionegrina, quienes hablaron directamente a las cámaras apelando al voto de una comunidad que manifiesta “haberse sentido muy abandonada siempre”.


Allí el entonces candidato de Juntos Somos Río Negro Alberto Weretilneck reconoció la importancia de Bariloche y se refirió en aquel debate a la ciudad como “la más importante de la provincia”, y dijo que cuando asumió el vínculo entre ambas estaba roto. Expuso ser la persona que reconstruyó el diálogo y el vínculo entre Bariloche y los rionegrinos y que en tres años y medio de su gestión había viajado allí más de 45 veces.
Luego, y si bien en las sucesivas elecciones siempre hubo presencia de la ciudad con más electores de la provincia en las diversas boletas, el próximo 7 de abril Bariloche tendrá una representación muy fuerte en todas las listas que competirán.

El barrio Nahuel Hue, la otra cara de una sociedad muy desigual.

El otro Bariloche
La imagen de los saqueos del 20 de diciembre de 2012 visibilizó una historia de pobreza en el Alto, el barrio donde vive alrededor del 60% de la población, unas 50.000 o 60.000 personas de bajos recursos, con familias condenadas al desempleo.
Las franjas de exclusión de Bariloche tienen raíces diversas: una economía basada en un turismo estacional e inestable por factores cambiarios y ambientales, periódicas olas migratorias que no han logrado la inclusión laboral esperada y ausencia de políticas de Estado para contener la marginalidad y la falta de oportunidades para el acceso a la tierra y la vivienda. Las crisis que ha soportado la ciudad en estos 30 años producto de un crecimiento poblacional desordenado, con una economía concentrada en el turismo, aumentaron en intensidad sobre una sociedad compleja.


El modelo económico de la ciudad, la “industria sin chimeneas”, con los problemas de la economía cambiaria (dependencia de la economía nacional e internacional) y los fenómenos ambientales (incendios, erupción volcánica) dejaron fuera a importantes franjas de la población.
Estos sectores del Alto, que se nutrieron de la inmigración chilena y de la Línea Sur rionegrina, compitieron por los puestos de trabajo en marcada desventaja con los jóvenes de clase media y profesionales que llegaron en gran número de las grandes ciudades del país (Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza).

Explosión demográfica
La ciudad pasó de 20.000 en 1960 a 110.000 habitantes en el 2010, con el añadido de turistas en determinadas épocas del año. Esto afectó no solo al crecimiento urbano ordenado sino también a los recursos naturales.
El crecimiento demográfico y los procesos migratorios no solo no se detuvieron sino que se incrementaron y generaron falta de trabajo e inseguridad. Colapsó el sistema hospitalario, se desbordaron también las escuelas, la infraestructura urbana no soportó la demanda y se multiplicaron las ocupaciones de terrenos. Paralelamente crecieron el desempleo, la pobreza y la indigencia, en un contexto de crecimiento económico de la ciudad que evidenció la inequidad en la distribución de la riqueza generada.


Entre los problemas de la ciudad se hace alusión al aislamiento de ella con respecto a la capital de la provincia a la que pertenece, la pérdida de identidad producto de la migración de pobladores de muchas zonas del país y el exterior, el crecimiento desordenado y la falta de diversidad económica.
Se pretende que el modelo de monoeconomía basado en el turismo sea diversificado y transformado con el aprovechamiento de los recursos humanos en ciencia y tecnología de la Comisión Atómica, el Instituto Balseiro, el Invap, Altec, las universidades nacionales del Comahue y Río Negro y el Conicet.


Durante los próximos dos meses, así como lo hacen tantos contingentes de egresados estudiantiles, los candidatos peregrinarán a San Carlos de Bariloche en busca de los votos de la ciudad electoralmente más poderosa de la provincia.
*Analista político


Rodrigo Pérez*

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