Prejuicios, retórica de campaña y votos

Por Redacción

El profundo impacto de la inmigración en Estados Unidos tiene dos caras. Mientras la mayoría de la población aplaude las contribuciones en aspectos como la gastronomía o la cultura, las opiniones están más divididas a la hora de ver su rol en aspectos como el mercado laboral o en situaciones negativas como el crimen. Los prejuicios y temores afloran en debates como el del Partido Republicano, donde propuestas extremistas como las de Donald Trump han ganado fuerte apoyo entre las bases de raza blanca y conservadoras del partido, aunque podrían hacerle perder a esa fuerza los comicios generales, según expertos.

Según el sondeo de Pew, realizado entre marzo y abril, el 45% de los estadounidenses considera que los inmigrantes contribuyen a mejorar la sociedad a largo plazo, mientras que el 37% cree que lo que hacen es empeorarla. Por partidos, los republicanos –53%– son más propensos que los demócratas –24%– a considerar que los inmigrantes tienen un impacto negativo en la sociedad estadounidense, la criminalidad y la economía. Dos de cada tres republicanos –67%– opinan que los niveles de inmigración en Estados Unidos deberían descender, comparados con uno de cada tres demócratas –33%– que lo cree.

Estas cifras explicarían por qué prende tan fuerte la retórica antiinmigrante de algunos de los candidatos a las primarias republicanas. A la influencia del Tea Party en el partido habría que añadir “el efecto Trump”, que ha venido creciendo en intención de voto. El multimillonario ha prometido que, si es elegido presidente, deportará a todos los inmigrantes ilegales del país, rescindirá los decretos migratorios anunciados en noviembre por Barack Obama y obligará a México a pagar por un nuevo muro en la frontera.

Trump también quiere acabar con el derecho a la ciudadanía por nacimiento, reconocida en la enmienda 14 de la Constitución estadounidense.

Pero esta imagen podría ser engañosa. Esta postura podría no sólo espantarle el voto latino en las elecciones generales del 2016 en Estados Unidos, sino también el voto asiático, según expertos.

“La actual carrera armamentística de retórica entre los candidatos republicanos seguramente alejará a los votantes asiático-americanos y a los votantes latinos”, advierte Taeku Lee, director de la empresa de demoscopia Asian American Decisions. “La retórica incendiaria sólo atiza a su base antiinmigrante, pero espanta a los demás electores”, advierte Maribel Hastings, analista de la organización pro reforma migratoria America’s Voice.

En el 2012, el 73% de los asiático-americanos y el 71% de los hispanos votaron por el demócrata Barack Obama. El republicano Mitt Romney sólo logró el 27% del voto latino y el 26% del voto asiático-americano.

“Hillary Clinton, la probable candidata demócrata, es muy popular entre los asiático-americanos”, advierte Lee.

Muchos de los estados más disputados en las elecciones del 2016 –Florida, Nevada, Colorado, Virginia, Carolina del Norte y otros– tienen una población de latinos y asiático-americanos que ha crecido rápidamente. “Si el Partido Republicano no gana el 40% del voto latino y asiático-americano, sus posibilidades de ganar son muy, muy pequeñas”, advierte el experto en voto asiático. (DPA)