Premios Oscar, un modelo limitado

La Academia de Hollywood apuesta a lo seguro.

Por Redacción

Cine

En la reciente sátira de los hermanos Coen sobre Hollywood de la década de 1950 “Hail, Caesar!’’ el director británico Laurence Laurentz, interpretado por Ralph Fiennes, encabeza un drama con mujeres en vestidos de gala y hombres de frac. La película “Merrily We Dance’’, dice Laurentz, es un “filme de prestigio’’. Pero está claro que los Coen piensan que los “filmes de prestigio’’ pueden ser una broma al igual que cualquier otro tipo de película. En la actualidad “Merrily We Dance’’ habría estado destinada a los Oscar. Últimamente los estrechos parámetros de las películas celebradas por los Oscar no han sido tan graciosos. Las solemnes películas de prestigio se han afianzado en los Premios de la Academia, mientras que las protagonizadas o dirigidas por las minorías han tenido problemas. Hay muchos factores detrás de lo que ha llevado a dos años consecutivos con actores nominados únicamente de raza blanca, uno de ellos es la asfixiante limitación de lo que es considerado “película de Oscar’’. Lo que generalmente lleva a un filme a una nominación como mejor película o a una estrella a una nominación como actor es la confluencia de varios factores que generalmente no tienen mucho que ver con la calidad. Influye cómo se estrena una película, qué tanto apoyo tiene de sus distribuidores (las fiestas y anuncios que implican las campañas de los Oscar son costosos) y qué tan dispuesto está el talento a promoverse.

Jake Cole Associated Press

Los filmes nominados este año presumen de tener algunas películas fuera de la zona de confort tradicional de la Academia, especialmente la postapocalíptica de George Miller “Mad Max: Furia en el camino’’, la segunda más nominada de la noche después de “El elegido’’. Pero muchas de las películas que podrían haber cambiado los premios de este año, no encajaban en los límites constreñidos de la carnada de los Oscar. Aunque “Creed: Corazón de campeón’’ de Ryan Coogler logró una nominación para Sylvester Stallone como actor de reparto, tenía las posibilidades en su contra. Es la séptima entrega de una serie que no tuvo mucho apoyo de su estudio Warner Bros. Su ánimo humanístico, al igual que el filme anterior de Coogler “Fruitvale Station’’, también protagonizada por Michael B. Jordan, está fuera del tipo de películas protagonizadas por actores negros que suelen llamar la atención de la Academia. El gusto tiene cierto peso, pero el terreno no es parejo. Si no fuera sí, Melissa McCarthy ya tendría varios Oscar. Al igual que muchos otros géneros la comedia es olvidada en la temporada de premios. Este año la tendencia llegó a un punto casi absurdo, cuando la sombría “Joy: el nombre del éxito” de David O. Russell y la aventura espacial nerd “Misión rescate’’ se filtraron a la categoría de comedia de los Globos de Oro. Esa fue la razón por la que Leonardo DiCaprio no fue considerado por su actuación brillante y extravagante en “El lobo de Wall Street’’ de Martin Scorsese, pero es probable que gane por arrastrarse en la tierra y comer un hígado de bisonte en “El elegido’’. Sólo uno de los 20 actores nominados este año, Jennifer Jason Leigh en “Los ocho más odiados”, es realmente cómico. Las películas de países que no hablan inglés y los documentales prácticamente no tienen posibilidades de tener la misma consideración que una épica histórica o un fastuoso drama de época. Si lo tuvieran el drama turco de producción francesa “Mustang’’, el tremendo debut de Deniz Gamze Erguven, estaría compitiendo junto a “En primera plana’. O el documental de Joshua Oppenheimer sobre el genocidio de Indonesia, “The Look of Silence’’, sería una rival para “Puente de espías”. Los Oscar se tratan menos de premiar a las mejores películas que de afirmar el sentido de Hollywood sobre sí mismo, por eso escandaliza la exclusión. Richard Brody de “The New Yorker” ha escrito: “El autorretrato idealizado de Hollywood’’. Esa es una de las razones por las que “Birdman’’ de Alejandro González Iñárritu, un filme sobre una estrella de Hollywood luchando por una salvación artística fuera de las producciones de superhéroes, ganó el Oscar a la mejor película el año pasado. Fue un voto no sólo para “Birdman’’, sino contra la dominación de Marvel. Cualquier temporada de premios se construye sobre el consenso y por eso puede alejar a candidatos enérgicos como “Chi-Raq’’ de Spike Lee, o la grabada con iPhone “Tangerine’’ o la refrescante historia del paso a la edad adulta “Diario de una adolescente’. Pero a pesar de reconocer constantemente películas mediocres que encajan en un estándar limitado, los Oscar importan. Fuera de un Nobel o un Pulitzer, ningún premio está más fijado al legado de una persona; “ganador del Oscar’’ es una etiqueta que se queda más allá de la muerte. Pero vale la pena recordar, que la falta de uno no le quitó lustre a Alfred Hitchcock, Cary Grant, Barbara Stanwyck o Akira Kurosawa.

Jennifer Jason Leigh en “Los ocho más odiados” es la única actriz nominada que hace reír

CUESTIÓN DE COLOR Pocos actores de raza negra han ganado por una película de un director negro. La gran excepción es Denzel Washington por “Día de entrenamiento’’ de Antoine Fuqua. Ninguna actriz negra ganó por una película dirigida por un director negro. La película sobre la banda de hip hop N.W.A “Straight Outta Compton’’ -a la que le faltó un protagonista negro o el peso histórico de “Doce años de esclavitud’’- tampoco encajaba en el criterio usual. Un miembro de la Academia, el guionista y director Rod Lurie, dijo que escuchó que muchos votantes de la academia rechazaron incluso ver “Straight Outta Compton’’. Fuente: AP. PARA VER POR TEVÉ La ceremonia en la Argentina se podrá ver por TNT mañana a las 22:30. Desde las 20:30 habrá un pre-show desde la alfombra roja.


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