Preocupación de la Iglesia, calma de Brasil
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La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) advirtió ayer que esta crisis inédita en Venezuela ha puesto “en juego el bien común del país y la defensa de la ética”. “Alterar la Constitución para alcanzar un objetivo político es moralmente inaceptable”, declaró monseñor Diego Padrón, presidente de la CEV, precisando que “no es el propósito” de la institución “intervenir públicamente en la interpretación” de la Carta Magna. Monseñor Padrón señaló que “la población está confundida y una buena parte de ella molesta”, porque “hasta hoy no ha recibido oficialmente ningún parte médico venezolano” sobre el estado de salud de Chávez. En tanto, Brasil descartó una situación de inestabilidad en Venezuela ante la eventual ausencia del presidente Hugo Chávez en la toma de posesión el 10 de enero y considera que la Constitución prevé los mecanismos para una sucesión posterior, dijo el asesor presidencial Marco Aurelio Garcia. Garcia, que calificó la situación del mandatario venezolano de “grave”, viajó a La Habana el pasado 31 enviado por la presidenta Dilma Rousseff . “La información que obtuve (en La Habana) es de que en la eventualidad de que el Presidente Chávez no pueda comparecer a Caracas (el día 10), hay una cobertura constitucional” que establece los procedimientos, dijo Garcia en rueda de prensa en el Palacio presidencial. Explicó que el procedimiento consistiría en “un plazo” de 90 días prorrogables por otros 90 de ausencia del mandatario, antes de considerar la falta absoluta del Presidente, que obligaría a llamar a unas nuevas elecciones en 30 días. Es un proceso “cubierto perfectamente por los dispositivos constitucionales”, afirmó .