Primero le apedrearon la casa, después se la quemaron



#

La mujer muestra cómo quedó el frente de su pequeña casa.(Foto: matías subat )

Mari Huenchu es conocida en Neuquén como la canillita de Irigoyen y Juan B Justo y el sábado por la noche su casa fue escenario de un raid entre vecinos, sus hijos y la policía. Hoy se encadenará en la Legislatura para que alguien responda por el ataque en el que le quemaron y le apedrearon la casa.

La mujer vive en el Lote 7 del Barrio Hipódromo. Ayer por la tarde conservaba la angustia y bronca del día anterior. Tras el portón quemado de su casa, y junto a su marido, mostraba las piedras y los vidrios destrozados de su casilla, mientras sus hijos dormían.

Según su relato, a las 20 aproximadamente se encontraba en la casa, con su compañero, cuando una lluvia de piedras comenzó a ingresar por las ventanas. En la casa vive con dos hijos menores, dos mayores y supuestamente, las 10 personas que lanzaban piedras estaban ahí porque uno de sus hijos le había roto un vidrio a alguien. Ella se escondió en el baño y llegó la policía.

“Vinieron me tomaron los datos y se fueron. Cuando llegó mi hijo, quiso saber que había pasado, yo le mentí pero él se fue igual. Pasó un tiempo y empezaron a llegar unos seis patrulleros. Ahí la policía nos empezó a pegar y se llevaron detenidos a mis tres hijos”, contó Mary .

La mujer pasó la noche en la casilla, conmovida por lo que sucedió. No puede jurar que su hijo no haya robado nunca, ni que no haya salido con una tumbera, pero dice que “no quiere que le maten a su pibe”, y repite que no sabe que hacer con desesperación.

Al amanecer las cosas no mejoraron, a las 10 de la mañana aproximadamente, los vecinos volvieron. Volvió el disturbio y comenzaron a incendiar la parte de la casilla construida en maderas. “Los vecinos buenos me ayudaron a apagar, pero se me quemaron las bicicletas de los chicos, todo”, concluyó.

El ataque

Datos

7
es el lote donde está ubicada la casilla que fue destrozada, quemada, apedreada y donde dormían los hijos de la dueña.

Comentarios


Primero le apedrearon la casa, después se la quemaron