“Productores, no aflojen”

Por Redacción

La fruticultura de Río Negro, como era de esperar, una vez más es noticia nacional e internacional. El panorama que se veía cuando toneladas de peras eran desparramadas por rutas y calles, los vehículos pasaban por encima destruyéndola y gente juntaba fruta tirada sabiendo que miles, millones, de argentinos y en todo el mundo necesitan algo para comer, creo que hace que quienes tenemos la posibilidad de brindar una opinión manifestemos nuestro descontento. A mi juicio, las decisiones que sin duda no se toman en tiempo y forma entre los gobiernos y los gremios –que son los que provocan semejante desastre– generan un perjuicio enorme a los intereses generales tanto de la provincia como de quienes pasan doce meses esperando una nueva cosecha para apenas subsistir. Está visto que para los gobiernos las economías regionales no tienen ninguna importancia. Están todas destruidas y cuando funcionan sólo es producto de la mano de Dios y los productores que ponen ganas y fuerza. Ahora están dedicadas al negocio del petróleo y ni siquiera de éste obtienen la posibilidad de un futuro mejor; al contrario, se la pasan peleando como perros entre gobierno y municipios, juegan más los intereses personales y políticos que los generales y la impotencia se apodera de los productores, que ven que todo su trabajo se derrumba sin la mínima solución. Son incapaces de resolver el mínimo inconveniente; sólo les importa mantener sus puestos políticos, de los que han hecho un medio de vida con el cual se enriquecen. Mientras, los que trabajan y producen ven cada día menos posibilidades de continuidad en sus actividades productivas. Encima, vemos cómo con esas riquezas que han conseguido –en muchos casos ilegalmente– siguen lucrando para continuar prendidos en los gobiernos, con una ambición sin límites. Es hora de que la gente, el ciudadano común, busque otras alternativas; de que los productores sean partícipes de ese cambio que se hace irrenunciable. No se puede seguir haciendo la crítica desde los cafés, las reuniones de cámaras de productores, etcétera. Productores, no aflojen, sólo la producción nos salvará. Rubén Ali Yauhar Los Menucos

Rubén Ali Yauhar Los Menucos