Pronóstico reservado
Horacio Quiroga irá por la reelección y les puso fecha a los comicios en Neuquén. Se harán el 4 de octubre. El gobernador Jorge Sapag no consigue autorización de Nación para tomar nueva deuda en dólares y en pesos.
DE DOMINGO A DOMINGO
Horacio Quiroga irá por la reelección. Lo dejó claro el viernes a la noche en la intimidad de un asado con periodistas mientras disfrutaba de una pieza de pollo a las brasas con limón para controlar una dieta que lo mantiene en el peso adecuado.
En ese distendido ambiente gastronómico donde los demás comían asado con hueso y chorizos, el intendente de la ciudad de Neuquén informó además que la elección en la capital se hará el 4 de octubre y defendió con entusiasmo el sistema de voto electrónico que se propone estrenar con el 100% de las mesas (567) y no con el 30%, como originalmente estaba previsto.
En respuesta a las críticas ya presentadas por concejales del MPN, Quiroga asegura que habrá licitación para poner en marcha una tecnología que promete información rápida sobre el contenido de las urnas.
La puja por quedarse con un negocio que según datos oficiales será del orden de los seis a los siete millones de pesos, se planteará, en el mejor de los casos, entre dos o tres empresas.
Con Quiroga ya en la línea de largada, resta definir la lista de concejales de Nuevo Compromiso Neuquino, el partido del intendente. En su entorno evalúan que no es conveniente llenarse de colectoras, aunque ya hay una casi confirmada, la del radicalismo, que podría encabezar la secretaria de Desarrollo Humano del municipio Yenny Fonfach.
El jefe comunal irá en búsqueda de su reelección con un soporte financiero algo más aliviado que el de Jorge Sapag. Por ejemplo, Quiroga ya le puso fecha al pago del medio aguinaldo de los municipales -se hará efectivo el próximo viernes-, mientras el gobernador «rasca la olla» para cumplir las obligaciones salariales del Estado.
En medio de una negociación nada sencilla con Nación, el MPN muestra otra vez un estilo bifronte. Mientras el gobernador busca respaldo de la Casa Rosada para contraer nuevas deudas, en dólares y en pesos, el senador de su partido, Guillermo Pereyra, confronta con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. También lo ha hecho Elías «Gringo» Sapag, en su caso por la decisión de Nación de encomendarle a la Universidad Nacional de La Plata el control sobre la obra de Chihuido, un proyecto que el hermano del gobernador custodia celosamente desde su inicio bajo la órbita de una empresa provincial creada al efecto.
No es la primera vez que el oficialismo oscila entre caricias y sopapos con Nación. En ocasiones la estrategia le ha dado resultado, pero en momentos como el actual genera ruido en la línea.
«Cristina no recibe ni escucha a nadie», protestó Pereyra el día del paro nacional desde su despacho de la secretaría adjunta de la CGT que conduce Hugo Moyano.
El hombre multicargos del MPN -también es el secretario general del gremio de Petroleros Privados- celebró el éxito de la medida de fuerza organizada por la central sindical opositora al gobierno y mantiene en estado latente una huelga sectorial que podría activar si en el transcurso de este mes su organización de base no llega a un acuerdo con las empresas de la industria petrolera por el despido de 250 trabajadores.
«La artillería liviana complica la estrategia», reconoció un hombre del gobierno que sigue de cerca las negociaciones que emprendió el gobernador para conseguir el respaldo del Poder Ejecutivo a un nuevo endeudamiento para refinanciar vencimientos de este año por 2.500 millones de pesos.
Sapag ya recorrió bancos, empresas petroleras y oficinas del gobierno nacional pero no tiene lo principal, que se puede resumir en una palabra muy difundida en el lenguaje burocrático: «Autorízase».
«Hay más preocupación electoral que por la gestión», se quejó el mismo vocero oficial sobre la demora de este respaldo clave sin el cual no es posible avanzar.
La variante de anticipos de regalías quedó descartada. «YPF no da anticipos», dijo la fuente mientras reveló que con las compañías del sector hay negociaciones en marcha desde hace unos dos meses para conseguir recursos extrapresupuestarios. «Son tiempos de ingenio y de creatividad», agregó el vocero.
Al gobierno de Sapag lo urgen los vencimientos pero también nuevas presiones por los sueldos. Los gremios estatales que marcharon el día de la huelga nacional agregaron a la lista de reclamos el planteo de una nueva mesa de negociación para discutir haberes en el segundo semestre del año.
No es éste un tema que figure en la agenda oficial, al menos por ahora. El aumento que se negoció antes de las elecciones provinciales le permitió al MPN adormecer los reclamos sindicales durante la campaña, pero hoy se ve que está pagando un alto costo por esa decisión.
Los recursos destinados en aquel momento se comparan en cantidad con el financiamiento que hoy busca con intensidad el gobierno neuquino.
Sapag no tiene pensado volver esta semana a Buenos Aires para continuar con las gestiones iniciadas. Se quedará en la provincia para cerrar las listas de candidatos a diputados nacionales y el representante al Parlamento del Mercosur. Será una semana más política mientras continúa con pronóstico reservado la salida del cuello de botella que presentan las finanzas provinciales a corto y mediano plazo.
gerardo bilardo
gbilardo@rionegro.com.ar