Qatar, el país que desentona en el Golfo



COLUMNISTAS

Desde hace rato el dinero de los donantes árabes que fluye hacia los movimientos fundamentalistas o yihadistas sunnitas lo hace a través de Qatar, particularmente en dirección a Siria, donde esas donaciones han beneficiado mucho al peligroso Estado Islámico. Esto genera una obvia preocupación en todos aquellos que advierten la enorme peligrosidad de esta nueva pero arcaica realidad.

Curiosamente Qatar es el Estado donde Estados Unidos mantiene su mayor base militar en todo Medio Oriente. Y es el país que, además, permite al peligroso sheikh Hajjaj al Ajmi recaudar fondos abiertamente para el fundamentalismo, incluyendo a Al Qaeda y el Estado Islámico. Y al Talibán, Hamas, las milicias libias y las yemeníes, así como hasta la Hermandad Musulmana egipcia.

Los esfuerzos de obtención de fondos con frecuencia tienen como escenario las mezquitas estatales y hasta la propia cadena estatal de noticias Al Jazeera, como si todos tuvieran una irresponsable bendición tácita del gobierno local que autoriza a que los predicadores incendiarios usen su tribuna constantemente.

Lo cierto es que Kuwait parece acompañar a Qatar en esos graves menesteres utilizando, en actitud permisiva, también la televisora estatal en los esfuerzos recaudatorios.

En Qatar además residen, como en un santuario, los líderes principales de Hamas. Y el propio Talibán tiene abierta -en Doha- una activa oficina de representación. Como si todo esto fuera poco, existen contactos activos con las distintas milicias tribales libias. Todo esto sucede pese a que la posición oficial es la de rechazo a todos los extremismos. Por aquello del trecho que existe entre el dicho y el hecho, esto agrega mucha confusión a la delicada situación.

Por esto Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos han retirado sus embajadores de Doha en señal de repudio al apoyo al fundamentalismo e incomodidad con la conducta de Qatar, marcando así distancia y poniendo en evidencia posiciones muy diferentes.

EMILIO J. CÁRDENAS

Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas

EMILIO J. CÁRDENAS


Comentarios


Qatar, el país que desentona en el Golfo