Qué es el “auge salafista”
Las violentas manifestaciones en el mundo árabe podrían aumentar la influencia política de los salafistas, dispuestos a movilizarse para defender la religión y que disponen de un mayor margen de maniobra desde la Primavera Árabe. Esta reforma posibilitó a esos grupos, adeptos a un retorno a las fuentes de los “piadosos ancestros” (Al Salaf Al Salih en árabe), ocupar un importante espacio político, especialmente en Libia, Túnez y Egipto. Estos nuevos “puritanos populistas” (como los define la periodista Robin Wright del New York Times) se encuentran en un momento de auge extraordinario. Aunque es difícil obtener cifras fiables, son el movimiento que más deprisa está creciendo en el islam actual, desde Mali hasta Líbano, desde Cachemira hasta el Cáucaso Norte, en Rusia. Los salafistas tienen “la voluntad de crear una relación de fuerzas en la calle, tomando como pretexto los “ataques contra lo sagrado” explica Jean-Pierre Filiu, profesor en Ciencias Políticas en París. Las cadenas de televisión religiosas saudíes contribuyen a propagar su discurso en todo los países árabes desde hace 20 años. Fueron reprimidos en varios países, pero otros regímenes los alentaban de forma soterrada “para dividir a los islamistas” asegura Basheer Nafi, investigador de Al Jazeera . A diferencia de grupos islamistas como los Hermanos Musulmanes, los salafistas se agrupan en pequeñas formaciones heterogéneas, y tienen un mensaje más religioso y social, centrado en la defensa del dogma. “Su discurso político es embrionario. Su prioridad es la reforma socio-religiosa”, explica Stéphane Lacroix, autor de varias obras sobre el salafismo. “Son mas proclives a alentar estos disturbios callejeros en los países donde no están asimilados en el panorama político”, como Túnez o Libia, asegura Lacroix. En cambio, en Egipto, donde “parte de los salafistas se han integrado en el escenario político (…), tienden a moderar su discurso”, agrega Filiu. Para Basheer Nafi, “la emergencia de los salafistas es un fenómeno transitorio. La libertad y la democracia les devolverán su peso real”, afirma. (Redacción, en base a informes de AFP y “Foreign Policy”)
Análisis